Fue durante su declaración testifical ante el Tribunal de Sentencia integrado por las juezas Yolanda Morel, Claudia Criscioni y Elsa García, que juzgan a los acusados por supuesta lesión de confianza en la Municipalidad de Asunción.
Camilo Soares explicó que había contraído una deuda para la candidatura de Ferreiro, pero nunca se hicieron cargo, por lo que fue él quien tuvo que pagarla, incluso fue desalojado de su casa.
Comentó que se reunió con Mario Ferreiro, entonces intendente, y el hermano de este, Adolfo Ferreiro, donde le propusieron solucionar el problema, ya que no quería que los hijos de su hermano tuvieran problema por eso.
Según Soares, Ferreiro sabía del grupo de Telegram conocido como “asado de fin de semana”, donde supuestamente se materializaban desvíos de fondos municipales.
Es más, Soares apuntó que luego de su desalojo querían solucionar el tema con él, y que había una disputa de poder en la Comuna, una del grupo de Marcelo Mancuello (procesado), con Rocío Casco, y otros, mientras que el otro grupo era integrado por los sobrinos de Ferreiro.
Los que le hablaban tenían interés en trabajos con la Comuna y licitaciones.
El juicio oral seguirá la próxima semana, con más declaraciones testimoniales ante los jueces.