La falta de agua y disponibilidad de pastura hacen empujar a una mayor oferta de animales y hacen que los precios bajen. El presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Pedro Galli, sostiene que esta situación es aprovechada por la industria, teniendo en cuenta que ya van dos ocasiones que inicia la semana sin comprar bovinos, de manera a presionar las cotizaciones a la baja.
“Llama la atención cómo de forma conjunta todas las plantas se ponen de acuerdo para fijar nuevos precios”, expresó.
En este lapso los valores del novillo pasaron de USD 3,7 a USD 3,5 por kilogramo al gancho.
Galli se refirió especialmente a la concentración de mercado, teniendo en cuenta que las multinacionales Minerva y Concepción tienen una incidencia de más del 60% en la faena de animales.
El dirigente la ARP espera que luego del invierno repunten los precios, ya que con la reposición de agua y pastos en setiembre los ganaderos podrán retener los bovinos hasta obtener una mejor paga.
La sequía afecta a la actividad pecuaria de forma generalizada, pero con un mayor impacto en el Chaco.