–¿Cuál es la importancia de la libertad de expresión en un país como el nuestro?
–La libertad de expresión está concedida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde el año 1985, en su opinión consultiva 5, como la piedra angular de la democracia. Esto significa que para que exista democracia debe haber libertad de expresión. Sin libertad de expresión no existe democracia.
La línea entre la democracia y la dictadura es muy fina.
Lo primero que intentan las personas que llegan al poder y quieren ejercer un gobierno autoritario, es limitar el trabajo de la prensa. Quieren restringir la mayor cantidad de difusión de información, el flujo de información, porque eso permite mantenerle a la gente informada. El acceso a la información nos permite enterarnos de las cosas, nos permite tomar sabiamente nuestras decisiones y nos permite participar activamente en la esfera de la sociedad democrática.
–En estos días fuimos testigos de una acción que Ud. promovió en el ámbito de las redes sociales
–Tenemos que recordar que la libertad de expresión tiene dos vertientes. Por un lado, la libertad de expresión que es de la dimensión individual por la cual yo puedo difundir libremente mis ideas, mis opiniones, de toda índole y sin consideración de fronteras. Esto incluye hoy en día las plataformas digitales también. Por otro lado se encuentra la dimensión colectiva, que es ese derecho que tenemos todos como sociedad de recibir información.
Cuando hablamos de recibir, nos encontramos que existen personas que por su mayor exposición pública, en especial las altas autoridades. Ellos tienen que rendir cuentas del manejo de la cosa pública que tienen en sus manos. Esas personas llegan a ocupar esos cargos de representación por designación popular, que se hace a través del voto. Pero para llegar a esos lugares, entonces ellos en algún momento hicieron campañas a través de las redes para darse a conocer, para dar a conocer su política, su ideología, los fundamentos sobre tal o cual situación que nos atañe a todos. Cuando llegan al poder tienen que generar una vía de comunicación con esa ciudadanía a quien finalmente están representando. Pero si simplemente proceden a bloquear esa puerta de acceso cuando se emiten opiniones que a ellos les desagradan y allí se rompe esa vía de acceso inmediato que tenemos con nuestras altas autoridades.
–La acción que Ud. promovió contra la senadora Norma Aquino, quien bloquea en la red social X a las personas que opinan de forma diferente a ella, sentó un precedente.
–Esto ya fue debatido en otros países, también a través de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en países como Estados Unidos, a través de fallos de la Corte Suprema, también en México. En Costa Rica, en el caso de una diputada que bloqueó su cuenta de Facebook a un usuario que pretendía interactuar con ella.
Todos estos tribunales concuerdan con la misma línea argumentativa que el juez paraguayo, quien plasmó su sentencia con el amparo promovido contra la senadora Norma Aquino y señala que hoy en día estas plataformas digitales sustituyen a lo que antes se hacía a través de las plazas públicas, donde las personas concurrían a escuchar a sus representantes.
–Se trata de algo nuevo en nuestro país
–La libertad de expresión a través de la red es un hecho nuevo porque el auge de las redes sociales se está dando con mayor rapidez. Son temas nuevos en la agenda de derechos humanos sobre los cuales ya se tiene literatura y jurisprudencia. Paraguay no puede quedarse atrás.
Esta semana tiene que decidirse en grado de apelación el amparo contra Norma Aquino y esperamos que los camaristas pese a la amenaza de la senadora como miembro del JEM, tengan la valentía necesaria para seguir protegiendo el derecho a la libertad de expresión. Todo lo que respecta a la protección en redes sociales es un tema del cual estamos comenzando a hablar y sobre el cual debe escribirse con una tinta firme en cuanto a la protección de la libertad de expresión.
–Por otro lado, el diputado Yamil Esgaib planteó una propuesta con el cual pretendía reglamentar el trabajo de los periodistas
–Pretendía de alguna manera regular el acceso de periodistas o limitarlos a una sala de prensa y evitar de esa forma que puedan acercar o entrar a las oficinas para descubrir ciertos actos de corrupción o nepotismo. La situación incomoda a esas altas autoridades que no quieren rendir cuentas y de alguna manera quieren establecer esa reglamentación. Tenemos que saber que toda reglamentación o limitación a la libertad de expresión, tiene que pasar por un filtro de proporcionalidad. Es decir, que el derecho que yo voy a estar limitando, restringiendo en este caso la libertad de expresión tiene que ser proporcional con ese derecho que yo pretendo garantizar. Al no sortear o al no pasar ese filtro de proporcionalidad entendemos que la medida resulta arbitraria. Esto puede considerarse como una censura indirecta a la libertad de expresión, porque impide a la ciudadanía poder acceder a cierta información.
–¿Se puede decir que estamos ante un panorama un poco peligroso?
–Siempre que se intente poner de alguna manera algún tipo de mordaza o se intente limitar la libertad de expresión y esta limitación resulte desproporcional, estamos ante un peligro latente hacia la propia democracia, si de alguna manera restringimos de manera arbitraria este derecho, entonces apeligramos la vida democrática de nuestro país.
En cuanto a la protección de seguridad de periodistas, hace poco la Mesa de Seguridad de Periodistas daba a conocer las cifras de casos de violencia contra periodistas, que suman más de 700 casos Hay una falta de garantías por parte del Estado en lo que respecta a seguridad de periodistas. No podemos minimizar lo que es el trabajo de la prensa.