Felipao recurrió a las sicólogas, liderada por Regina Brandao, para trabajar con el grupo ayer, tras la intensa emoción vivida durante la agónica clasificación para cuartos contra Chile (lograda en penales).
En ese juego, varios jugadores brasileños, como el capitán Thiago Silva, el arquero Julio Cesar y el propio Neymar rompieron a llorar tras lograr la clasificación, e incluso antes del desenlace final como fue el caso del portero.
Esa muestra de emoción fue criticada por toda la prensa brasileña e incluso por ex jugadores de la Seleçao, como el capitán del equipo campeón en 1970, Carlos Alberto, por no saber gestionar la presión.
Neymar, no obstante, señaló ayer que el trabajo con Brandao es positivo: “Nunca había hecho nada de este tipo, pero me está gustando bastante”, admitió el delantero, que lanzó el quinto y definitivo penal que dio la clasificación a Brasil.
“Estoy aprendiendo mucho de ella, es una gran persona y espero que pueda seguir haciendo este trabajo”, añadió Neymar ante la prensa.