13 ago 2026

¡Sí, Cepede!

CUANDO PARTIÓ A LA GIRA DE COSAT A MARRUECOS, VERÓNICA PRETENDÍA SER TOP 50 JUNIOR Y SI SE PUDIERA GANAR ALGUNO DE LOS CUATRO TORNEOS. Volvió con una gran cosecha, demostrando que sí, se puede. Los resultados le respondieron con un rotundo: ¡Sí, Cepede!
-Estos tres títulos (dos de singles y uno de dobles) son tus máximos logros, ¿no?
-Sí, porque mi meta era hacer una buena actuación, subir algunos puestos en el ránking y acercarme más a un ingreso directo a un Grand Slam. Al final en el primer torneo, Grado 4, pude defender mis puntos. En el segundo, Grado 3, no lo hice. Pero todo se compensó al ganar el Grado 2 en Mohamedia y el Grado 1 en Casablanca. Con ello estoy en el puesto 25 del ránking mundial y ya entro directo al US Open, que es mi principal meta ahora como júnior.
-¿Fueron torneos muy duros?
-Sí, incluso los de grados 4 y 3, que en teoría eran más accesibles, en los que no pude avanzar mucho.
-¿Este es en tu mejor momento y con máximo ránking WTA?
-Coincidentemente, esta semana tengo el más alto sitial en la clasificación de profesionales, pues figuro 933, además del ascenso a top 25 júnior.
-Si mantienes tu ránking junior, ¿puedes jugar todos los torneos de Grand Slam?
-Sí, por ránking entro a todos, pero el problema es solventar viajes y estancias sumamente caras en Australia o Europa. Dependerá ya de la ayuda que pueda obtener y de los sponsors.
-Y ahora, ¿qué metas te trazas?
-Mejorar en lo posible en el ránking profesional, si se puede entrar entre las 700 mejores y llegar a top ten júnior. Todo dependerá de lo que haga.
-¿Ahora juegas en casa?
-Desde mañana participo en el torneo profesional de la Asociación Paraguaya de Tenis. Luego, me tomaré dos semanas de descanso y luego ya apuntaré al US Open y se dan los torneos previos a él que son dos en EEUU y dos en Canadá.
-¿A qué darás prioridad?
-El US Open júnior es mi principal objetivo. Pero debo defender puntos profesionales de WTA de un campeonato de 25.000 dólares del año pasado y otro de 10.000, que dejaría de lado por coincidir las fechas.
-¿Y la Copa Federación?
-Claro que también está en mi deseo defender nuevamente a Paraguay el año que viene, ya que este año no pude hacerlo al llegar la convocatoria mientras tenía compromiso en Ecuador por el circuito Cosat.
-¿Ha sido importante el apoyo de Cosat en tu carrera?
-Sin dudas. Si no fuera por ello, no podríamos solventar una gira tan extensa. Quiero agradecer por ello a la Cosat y también en nuestro país al señor Eduardo Muñoz y su empresa Babolat, a mi profesor Alfredo de Brix y su equipo, al preparador físico Édgar Torres, al señor Camilo Pérez y a la APT, al Comité Olímpico Paraguayo, al ingeniero José Carlos Friedmann, de la empresa Gallo, al doctor Miguel Carrizosa, a la prensa y a mis padres y hermanos.

UN LUGAR EXÓTICO Y UNA CULTURA DIFERENTE
Verónica tiene motivos para no olvidar jamás la experiencia vivida en Marruecos no solo por los títulos que ganó y lo que deportivamente representa esta gira en su ascendente carrera, sino por haber conocido un país muy peculiar y una cultura muy distinta.
La número uno júnior paraguaya comparte esta anécdota.
“Es un país muy raro para nosotros, en el que observamos que la gente se irrita muy fácilmente. Y eso que oran cinco veces por día. ¡Qué sería si no rezaran tanto! Un día estábamos apremiados por el tiempo y quisimos tomar un taxi. El conductor, sin embargo, se detuvo y nos dijo que debíamos esperar porque era la hora de orar. También la vestimenta es todo un tema. Las chicas están todas tapadas, menos los ojos. Solo las tenistas usan pantaloncitos, pero no tan cortos como usamos nosotras.”