Hugo Richer, del Frente Guasu, sostiene que se usa la influencia y que es una práctica extendida en el país.
Esperanza Martínez, de su mismo sector político, habló de mediocridad, servilismo y crisis de liderazgo.
El colorado cartista Sergio Godoy alegó que nadie puede estar por encima de la ley, y que no hay ciudadano de primera ni de segunda en un estado de derecho.
El abdista Enrique Bacchetta, quien preside el JEM (Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados), sostuvo que desde ese organismo no se puede accionar contra la titular del Ministerio Público.
Manifestó que en todo caso si comete un mal desempeño en sus funciones, lo que corresponde es que se impulse un juicio político, y que eso depende de los diputados.
“Es el costado del poder, donde uno va más allá de la norma, utiliza el poder más allá de su competencia. Se utiliza la influencia para hacer una cosa que visiblemente no se haría”, acotó Richer.
“Nadie puede estar encima de la ley, y las excepciones son que sea mayor de edad y que tenga algún problema médico”, remarcó Godoy.
“Vamos a esperar qué dice. No hay ciudadano de primera ni de segunda en un estado de derecho”, insistió.
Masi sugirió consultar a un diputado si estarían de acuerdo con impulsar un juicio político a la fiscal general.
“¿Porqué será que no me extraña nada? Salum, hermano de uno de los gerentes del patrón. No solo no va a refugio común, violó la cuarentena de nuevo”, criticó.
“¿Ha’upéi (después)?, ¿Van a imputar o no? Grupo HC, sus patrones”, sentenció.
“Nunca hemos podido tener gente íntegra, no dependiente de los poderes fácticos de este país”, lamentó Esperanza Martínez.
“Esto es una crisis de liderazgo en nuestros países. Mediocridad y servilismo. No podemos instalar un debate serio, no hay voluntad de cambio real”, consideró.
“Todo son juegos de pirotecnia para repartirse el poder y las ganancias”, concluyó la senadora.