El texto hace alusión a los recientes operativos donde cayeron varios supuestos narcos de una red internacional que tenían nexos con varias autoridades y figuras políticas del país.
La organización indica que la debilidad de las instituciones y la escasa cultura de la integridad socavan cualquier esfuerzo para modificar esta realidad que acucia a la sociedad.
“El crimen organizado ya no solo intenta monopolizar el negocio de la droga, sino que ahora ha pasado a una nueva fase en la que su objetivo es la toma del poder, apropiándose del presupuesto público a través de licitaciones y contratos, entre otros”, indican en referencia al empresario detenido que era proveedor del Estado.
Recordaron que existen autoridades municipales, candidatos y activistas políticos, incluso defensores de derechos humanos, que han sufrido atentados o han sido asesinados por el crimen organizado en los últimos meses.
“El crimen organizado viene apoderándose del Estado paraguayo; la garantía de impunidad goza de buena salud mientras la calidad de nuestra democracia –herida de gravedad– necesita más que nunca empoderar a la sociedad civil para restablecer las bases de la democracia”, dice el comunicado.
“Desde Semillas para la Democracia hemos venido alertado sobre la peligrosa injerencia del dinero sucio en la política, con el consecuente riesgo que eso acarrea... La criminalización selectiva persigue líderes y lideresas de derechos humanos, de partidos políticos y de la prensa; sin embargo, permite que grandes hechos de corrupción pública, de lavado de dinero, extorsión, tráfico de influencias y narcotráfico queden en la impunidad”, cuestiona Semillas, instando a la ciudadanía estar alertas.