10 jun. 2026

Seis policías son imputados por hurto de cinco vehículos

Anoche se recuperaron tres de los cinco rodados. Los fiscales pidieron el arresto domiciliario para los uniformados. Se allanó nuevamente el depósito que pertenecía al supuesto narco Sergio de Arruda Quintiliano

Allanamiento. Momento en que los agentes fiscales  recorren el depósito de Minotauro.

Allanamiento. Momento en que los agentes fiscales recorren el depósito de Minotauro.

Los agentes fiscales penales Federico Delfino y Sandra Díaz imputaron ayer a seis efectivos policiales, tras la desaparición de cinco vehículos que fueron incautados durante un operativo contra Sergio de Arruda Quintiliano Neto, alias Minotauro, que se realizó en la capital del Departamento de Amambay.

Se trata del comisario Cristian Manuel Amarilla, quien se desempeñaba como jefe; además del oficial inspector Moisés Mario Cantero Morán, quien era subjefe; el oficial 1º Aureliano Medina Brizuela y los suboficiales Máximo González Díaz, Isidro Alberto Villalba Duarte y Juan Gregorio Fretes.

Los supuestos hechos punibles investigados son hurto agravado, asociación criminal y quebrantamiento de depósito, según explicaron los intervinientes.

Los fiscales requirieron al Juzgado el arresto domiciliario de los ahora encausados, considerando que los investigados se están sometiendo a la Justicia; además, poseen arraigo suficiente en el país por su condición de personales policiales de carrera; asimismo, no han obstruido la investigación.

Según señala la imputación, los agentes prestaban servicios en el Departamento de Control de Automotores, estaban comisionados en la Oficina Regional 1 de Pedro Juan Caballero y tenían a su cargo la custodia de cinco camionetas, maquinarias y herramientas que se encontraban resguardadas en un taller de la Policía Nacional.

Los rodados fueron incautados el pasado 7 de febrero en allanamientos simultáneos que se hicieron en los barrios Zanja Pytá y Defensores del Chaco. Además, durante el operativo se logró la detención de 15 personas, paraguayas y brasileñas.

Todas las evidencias tenían que ser trasladadas hasta la capital del país el pasado martes 19 de febrero. Sin embargo, el viernes 15, funcionarios fiscales y policiales se constituyeron en el depósito y constataron que las evidencias ya no estaban y que el candado de acceso al referido lugar había sido forzado.

Los investigadores tienen la presunción de que los vehículos forman parte de la logística de una banda de sicarios y no se descarta que ellos estén detrás del robo.

Por ello, todos los uniformados fueron sumariados y separados de sus cargos bajo sumario administrativo.