“La presencia de Cristo en la eucaristía es el ‘sí’ de Dios que nos está diciendo: ‘pueden contar conmigo’. Pero luego, el amor se paga con amor: Cristo quiere que también nosotros respondamos con ese amor y generosidad y demos nuestros testimonios como cristianos”, expuso el religioso.
Medina señaló que la forma de responder al llamado de Jesucristo es mediante la práctica de la fe. “Lo más importante es que nuestra vida sea el testimonio de aquel que nos ha amado. Las actitudes de Jesucristo, sus palabras y su espíritu son los que tienen que darles forma a nuestra vida”, apuntó.
Eso significa decirle un “no rotundo a todas las formas de corrupción, de engaño, de mentira y explotación”, dijo.
Pero a todo eso, completó que no se debe quedar en el “no”, sino que “debemos convertirnos en un inmenso ‘sí’, que busca precisamente al hermano que está en necesidad”.