12 may. 2026

Seam y Senacsa dan licencia para el tráfico ilegal del dorado

ÚH y Telefuturo comprobaron cómo estas instituciones facilitan, de manera increíble y con negligencia grotesca, las guías que habilitan el traslado de peces en Ñeembucú, una de las zonas de gran acopio.

comprador del dorado

Por Lucho Alvarenga

lucho@uhora.com.py

El descontrol del comercio pesquero en el departamento de Ñeembucú llega a niveles inverosímiles, al punto que hasta con identidad falsa y sin mostrar los pescados se puede acceder a las guías habilitantes para el traslado. Un equipo de investigación de ÚH y Telefuturo logró capturar paso a paso la realidad lacerante que existe no solo respecto a la pesca y venta del dorado, prohibidas por ley por 5 años, sino de otras especies ictícolas.

Aparecen involucradas en esta situación nada menos que la Secretaría del Ambiente (Seam) y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), responsables legales directos de velar por el cumplimiento de la ley de pesca y el combate al tráfico ilegal de peces.

La Policía Nacional y la Prefectura Naval también tienen su grado de responsabilidad en el descontrol.

INCREÍBLE. Tras deliberar un plan, fuimos a la ciudad de Pilar.

Lo primero fue averiguar cómo podíamos adquirir pescados para su envío en una conservadora a Asunción, a través de una empresa de transporte público.

Hechas las consultas, con cámara oculta a cuestas, fuimos a la oficina de la Seam. Aún no habíamos adquirido los pescados que serían enviados. Sólo teníamos una lista de unidades de carimbatá (sabalo), bagre y armado que supuestamente ya habíamos comprado y cargado en la conservadora.

Nos recibió la funcionaria encargada, Dominga Sosa. Durante la conversación, donde dio explicaciones legales, la misma facilitó la guía de tras- lado, pese a que no teníamos la carga para su revisión correspondiente.

Incluso, dimos un nombre ficticio, el de Fabrizzio Cantero, como también un número inexistente de cédula de identidad, como responsable de la carga.

Tras pagar siete mil guaraníes correspondientes por la guía, nos trasladamos al local del Senacsa, donde el trámite fue aún más rápido. El funcionario de la institución se limitó a expedir rápidamente el certificado sanitario sin verificar nada.

COMPRA. Luego de tener a mano los documentos habilitantes, fuimos hasta la pescadería El Puente, situada a la entrada de Pilar.

Luego de una breve conversación y consulta, logramos adquirir 14 kilos de pescado. Dos dorados de 4,5 kilos cada uno, a 15 mil guaraníes el kilo; un surubí fuera de medida reglamentaria, a 18 mil guaraníes el kilo; y cuatro unidades de carimbatá a 4 mil guaraníes el kilo.

Pasamos al fondo del local, donde estaban bien escondidas varias conservadoras atiborradas de ejemplares de dorado de todos los tamaños.

Con el objetivo cumplido de la compra, fuimos a preparar el envío de los dorados, que en realidad estaban “disfrazados” como otras especies consignadas en los documentos de traslado que expidieron la Seam y el Senacsa.

La jornada se coronó a las 23.30. En la pequeña terminal de Pilar, previo pago de 50 mil guaraníes, un empleado de la empresa de transporte Ñeembucú embarcó la conservadora, completamente lacrada con cinta, con destino a Asunción.