“De momento no hay indicios de que esas aguas sean del acuífero, eso no quiere decir que más adelante puedan ser. Por eso, las instituciones y la empresa Concret-Mix tienen que tomar las medidas y las acciones pertinentes para que eso no ocurra ni que haya un riesgo de ello”, refirió el ingeniero David Fariña, director de la Dirección de Recursos Hídricos de la Seam.
El punto central de explotación pétrea –según indicó– “está a 13 metros” sobre el nivel del suelo, por lo que todavía ni siquiera llega a la superficie de la tierra.
“La fosa está a trece metros del nivel del terreno. La empresa no está excavando aún o explotando por debajo del nivel del terreno”, completó.
La firma Concret-Mix expulsa de forma constante, mediante varias máquinas motobombas, las aguas que se acumulan en la fosa de la cantera. “Ellos hacen funcionar las motobombas cada vez que van a trabajar (...) Son aguas de lluvias que vienen de la parte superior, filtran por las grietas y llegan a acumularse en ese sitio”, explicó sobre el espejo de agua que de forma permanente se puede apreciar en el centro del pedregal.
Fariña comentó que realizaron un monitoreo a un pozo que está próximo al cerro. Corroboraron que el nivel estático del acuífero está a 20 metros de profundidad en ese punto.
Este dato, a su criterio, echa por tierra cualquier posibilidad de que nacientes provenientes de las napas freáticas broten hacia la superficie, producto de las detonaciones.
Dejaron, no obstante, una recomendación a la empresa, cuyo permiso de explotación vence el 28 de mayo.
“Le pedimos que realicen una medición de cota de explotación actual: verificar topográficamente a qué metros o cota están explotando; que se construyan uno o dos pozos; no en la cantera misma, sino próximo al cerro, para que las instituciones puedan hacer mediciones del nivel del acuífero”, enumeró.
En varias ocasiones, ÚH intentó ponerse en contacto con directivos de Concret-Mix, para consultar sobre la metodología que emplean en la cantera, pero no devolvieron la llamada.