Si bien hubo variedad, los más pedidos fueron los cortes vacunos como tapa cuadril y costilla; y la carne de cerdo. A estos acompañaron unos 1.500 kilos de embutidos (morcillas y chorizos) que conforman la tradicional parrillita de mesa que se sirve en este tipo de locales gastronómicos.
Cada uno de estos locales empleó un promedio de 40 personas para cubrir el movimiento que se generó ayer en los mismos entre mozos, parrilleros y cocineros, ya que la mayoría no sólo ofrecía parrilla, sino también opciones como pastas, estofados, carnes al horno, sopa paraguaya, chipa guasu, ensaladas, etc.
Tradicional. El Cordero puso a las brasas 1.200 kilos de carne en todas su variedades, atendió a unas 1.000 personas en toda la variedad de comida que ofrece como pastas, milanesas, bifes y comidas rápidas. Este local empleó ayer a 42 personas en cada turno, comentó su propietario Marcos Yubero.
Juan Guerrero, del Restaurante Talleyrand Parrilla Gourmet, destacó que ayer el local atendió a unas 700 personas que consumieron 500 kilos de carne y 200 platos gourmet, que fueron atendidos por 50 personas.
O Gaúcho, en su segundo año en la Expo, registró ayer su jornada con mayor cantidad de comensales. Mariela Molinas, responsable del salón en la Expo, confirmó que ayer atendieron a unas 450 personas que consumieron 2.000 kilos de carne y otros platos.
Felipe Lares, que explota el restaurante Hereford, dijo que en su local se consumieron 1.500 kilos de carne, que cubre la demanda de 300 personas, y entre 300 a 500 kilos de embutidos.
Según la experiencia de Lares, este año la demanda llegó solo a alrededor del 60% de lo que tradicionalmente se consume de parrilla durante la Expo. Por su parte, Juan Guerrero destacó que fue muy elogiada la calidad de la carne, lo cual se reflejó en las largas filas que formaron para acceder a una mesa.
El precio promedio por persona es de 60.000 guaraníes, y la parrillita para 4 personas iba desde 200.000 guaraníes.