El Decano en la segunda aproximación del partido, consiguió el primer gol a través de Derlis González y uno presumía que ese tanto iba a facilitar el tránsito franjeado hacia su cuarta victoria consecutiva, pero la actitud del equipo de Diego Alonso conspiró contra ese fin.
Olimpia no aprovechó el gol “abre partidos” y llamativamente se replegó y cedió toda iniciativa a los aborígenes. Guaraní tuvo la pelota, pero careció de ideas para aprovechar la tenencia. Fue pasivo en ofensiva, al menos en el primer tiempo.
ACERTÓ EN LOS CAMBIOS. En el complemento, Fernando Jubero acertó en las movidas que realizó. Caicedo y Filippini hicieron lo que el técnico y el partido les exigieron. El colombiano desequilibró por habilidad y velocidad y Filippini asistió para el gol de Marcelo Palau.
Los minutos finales fueron emotivos, porque ambos equipos entendieron (aunque tardíamente) que el empate no les favorecía.