Ese día, el Ejecutivo venezolano decidió cerrar varios pasos fronterizos, en una cruzada contra el hampa y el paramilitarismo, que conllevó la salida de miles de colombianos que habitaban en algunos municipios del departamento occidental de Táchira.
Más de 21.000 colombianos han sido expulsados o han abandonado Venezuela desde el inicio de esta crisis, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
Desde entonces y por distintas razones, Maduro y Santos no han podido reunirse directamente y han mantenido un agrio cruce de declaraciones.
Sus cancilleres, la venezolana Daisy Rodríguez y la colombiana María Ángela Holguín, se reunieron en dos ocasiones para tratar el asunto, la última vez en Quito el sábado 12 de setiembre, cuando decidieron trasladar los avances de las conversaciones a sus presidentes.
Una acción concertada entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) logró finalmente el acercamiento.
El presidente pro témpore de la Celac, el ecuatoriano Rafael Correa, y el de Unasur, el uruguayo Tabaré Vázquez, lograron el cometido tras una conversación telefónica en la que convinieron realizar invitaciones a sus colegas de Venezuela y Colombia.
En la cita de la capital ecuatoriana, además de Maduro y Santos, participarán Vázquez y Correa, junto con sus respectivos cancilleres.
La actual problemática entre Venezuela y Colombia se profundizó a raíz del cierre de los pasos fronterizos entre esos países, ordenado por Maduro, el 19 agosto pasado, en el occidental estado Táchira.
Ese día, el presidente venezolano anunció esa decisión tras informar sobre un ataque, según el Ejecutivo, de paramilitares colombianos contra tres militares venezolanos y un civil.
Dos días después decretó el estado de excepción en seis municipios tachirenses, decisión que argumentó con base en la lucha del Gobierno contra el hampa y los grupos irregulares en esta zona.
Son 23 los municipios entre Zulia (10), Táchira (10) y Apure (3) en los que se cerró la frontera, en el caso de ser limítrofe, y en los que se decretó el estado de excepción, dejando dos terceras partes de los 2.219 kilómetros de divisoria con Colombia bajo estas medidas.
Maduro ha responsabilizado a Colombia de la situación que se vive en estas zonas limítrofes y ha asegurado que las mantendrá hasta que se consiga una “frontera de paz”. efe