Por otra parte, dos mujeres embarazadas con zika parieron bebés sanos sin anomalía del tamaño del cráneo. “En ninguno de los dos casos hubo microcefalia, igual seguirán con seguimiento neurológico en el primer año de vida para ver si aparece alguna alteración tardía. En este momento los niños no tienen ninguna alteración aparente”, destacó la doctora Cabello.
Según la casuística, 1 de cada 100 recién nacidos puede ser afectado por microcefalia si la madre padeció la enfermedad durante la gestación, señaló la titular de Vigilancia de la Salud. La dependencia sanitaria realiza el seguimiento a las embarazadas con cuadros eruptivos compatibles con la enfermedad.
Seis casos de zika fueron confirmados este año, de los cuales tres corresponden al Área Metropolitana de Asunción, uno a Amambay, uno a Paraguarí y otro a Alto Paraná. Un total de 275 casos sospechosos están en estudio.
La doctora insta a eliminar los criaderos de Aedes aegypti para frenar la propagación de las enfermedades como el dengue, zika y chikungunya. Las unidades de salud se están reforzando para detectar las enfermedades transmitidas por vectores de manera temprana con miras a evitar la dispersión. Advirtió que en Brasil hay un recrudecimiento con el aumento importante de las enfermedades transmitidas por vectores.
