El oído es un órgano que a veces es muy descuidado o al cual no se le hacen los controles anuales, pese a que muchas de las lesiones pueden prevenirse.
En el marco del Día Mundial de la Audición, que se conmemoró el pasado 3 de marzo, el doctor César Villalba, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), advirtió sobre hábitos que pueden afectar la salud auditiva y que, en algunos casos, derivan en pérdidas auditivas irreversibles.
“La salud auditiva es un tema que no se aborda de manera cotidiana, incluso se deja en el olvido. Es muy importante darle la atención debida, ya que en muchos casos pudiera tratarse de una limitación irreversible para las personas”, advirtió.
Entre las prácticas o hábitos comunes que se deben evitar porque pueden dañar el oído; algunas incluso de manera permanente, citó el uso inadecuado del hisopo, exposición a la polución sonora y el uso a todo volumen de los auriculares. También instó a evitar prácticas como manipular el oído con objetos o el ingreso de agua.
El isopo. En el caso del uso inadecuado del hisopo, advirtió que puede causar múltiples daños. “En realidad, ese hisopo está diseñado exclusivamente para la limpieza del pabellón auricular, es decir, la oreja, no para introducir en el conducto auditivo externo, que es lo que la mayoría de las veces se hace y puede generar múltiples daños”.
Los daños que pueden causar son traumatismo del conducto, perforación del tímpano, puede empujar más al tapón de cera, puede quedar el algodón del hisopo adentro, lo que puede inflamar el conducto. El doctor Villalba recordó que este producto no fue diseñado para limpiar el interior del oído.
Con relación a los ruidos de alta intensidad o polución sonora es recomendable no exponerse, dijo y en casos laborales instó al uso de un protector auditivo. “Por ejemplo, si es laboral el sonido y si ese lugar supera 85 decibeles, se tiene que proteger con un protector auditivo para evitar que haya un daño irreversible”.
Aparte de no exponerse a la polución sonora, también señaló que es importante evitar el ingreso del agua al oído, durante el baño en la pileta, en los cauces, el mar o durante la ducha. “Eso puede generar inflamación en el oído externo, y en caso de que suceda, utilizar el alcohol boricado para evitar que ese oído húmedo progrese a una otitis externa”.
Auriculares. También citó que el uso prolongado de los auriculares con exceso de volumen puede generar daños auditivos. En este caso se da la hipoacusia inducida por ruido.
“El ruido es una cuestión subjetiva. Un sonido para mí puede ser ruido, para otro puede ser placentero. Para mí el heavy metal puede ser un ruido y para el otro puede ser algo placentero. Entonces podemos decir más que una hipoacusia inducida por ruido, es un hipoacusia por sobre estimulación acústica, es decir, sobrepasa la capacidad del oído el sonido y entonces empieza a generar daño”.
Explicó que se considera un nivel de sonido seguro entre 70 y 75 decibeles, mientras que a partir de 85 decibeles con una exposición diaria de 8 horas ya se considera potencialmente dañino. En casos de gripe, recomendó consultar para una medicación adecuada que puede evitar infecciones.
Entre las otras causas de la pérdida de audición citó el tapón de cera; que en este caso es reversible, las infecciones del oído medio asociadas a cuadros gripales, las infecciones del oído externo asociadas a uso de dispositivos, manipulaciones del oído con objetos o ingreso de agua.
También mencionó la hipoacusia inducida por ruido; que es irreversible, que ocurre en trabajadores de industrias, ototoxicidad relacionada a ciertos fármacos, la presbiacusia (pérdida relacionada con la edad) y el barotrauma ótico, que es el daño que ocurre en casos de vuelos o buceos.
Para el cuidado auditivo aconsejó el estudio de otoemisiones acústicas para los recién nacidos que permite detectar de manera precoz alguna disfunción del oído. En los adultos mayores son recomendables los controles anuales o en casos de molestias.
- La salud auditiva no se aborda de manera cotidiana, incluso se deja en el olvido. Es muy importante darle la atención. Dr. César Villalba, jefe de Otorrinolaringología.