Tras los escándalos que saltaron a la luz a partir de las denuncias de los familiares y la propia Defensoría del Pueblo, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, destituyó el viernes pasado al comandante de la Academil y al comandante del Cuerpo de Cadetes.
“Considero que la institución al mover piezas fue un gesto importante en este contexto, pero insuficiente”, expresó la abogada respecto a los citados cambios en la institución castrense.
Vargas expresó que la democracia no llegó aún a las Fuerzas Militares, en relación a las prácticas de torturas violentas y autoritarias que son denunciadas allí, como prácticas que vienen de tiempos de la dictadura militar de Alfredo Stroessner.
Habló de una cadena de violencia que se repite entre los cadetes, al cual llamó de lógica institucional, donde los más antiguos abusan de los más nuevos, y luego estos últimos repiten dichas acciones con el correr del tiempo en otros grupos nuevos, y así sucesivamente.
Calificó de bochornosa la conferencia de prensa de los altos mandos militares que negaron los hechos, sin haber un sumario en ningún caso, y donde se desacreditó las versiones dadas por las víctimas y familiares.