En su primera presencia internacional, la niña oriunda de Remansito y representante del Colegio San Vicente de Paul adquirió protagonismo con una importante conquista.
SACRIFICADA. “Es un premio al esfuerzo. Llegué a esta competencia con la idea puesta en subir al podio y gracias al trabajo serio y comprometido que realizamos con la profesora Karen Osorio llegamos a ese gran objetivo”, dijo a ÚH.
APASIONADA. La pasión por el deporte de contacto floreció hace dos años en Rosita. “En el colegio, cumpliendo horas extras, vi un entrenamiento y quedé maravillada. Esa misma noche averigüé qué se necesitaba para practicar y al día siguiente arranqué; fue una decisión acertada ya que el judo me brindó la oportunidad de representar a mi país en un certamen tan importante”, reflexionó.
La juvenil mira con optimismo los desafíos a futuro. “A partir de ahora queda intensificar los entrenamientos apuntando a los Juegos del 2015, que serán en Paraguay. Seremos locales y tendremos la obligación de cumplir un papel sobresaliente en ese Sudamericano”, concluyó la precoz ganadora.