31 may. 2026

Romántico parque inspiró los poemas más dulces de Manuel Ortiz Guerrero

Richart González
GUAIRÁ

El Parque Manuel Ortiz Guerrero de la ciudad de Villarrica, Departamento de Guairá, más conocido como Ykua Pytã, es un sitio por excelencia para el descanso y la recreación de lugareños y turistas. Es considerado como el espacio más representativo para los guaireños.
Desde el año 1936, su nombre oficial es Parque Manuel Ortiz Guerrero, en homenaje al poeta guaraní, pero por una cuestión relacionada a la tradición oral, preserva la denominación inspirada en el tajamar conocido como Ykua Pytã.
El parque es el rincón que inspiró al bohemio a escribir los versos de Ne rendápe aju, Panambi Vera, India, Loca, La prometida, y muchas otras poesías que actualmente son recitadas por niños, jóvenes y adultos.
Varios espacios llegaron a convertirse en íconos del parque, como el Monumental Estadio también bautizado como Ykua Pytã, la laguna donde los patos nadan a ciertas horas con el par de carpinchos que adoptó al lugar como hábitat. También una pileta construida en el año 1924.
Asimismo, el parque posee una combinación muy especial entre estanque, cursos de agua y vegetación en abundancia. Sin duda alguna, es un escenario que despierta el interés de los lugareños y turistas que realizan paseos en el lugar y aprovechan para captar las mejores imágenes, especialmente de tarde y noche.
Según la historia, el parque es una inspiración hacia el poeta y escritor guaireño Manuel Ortiz Guerrero. Es así que desde hace mucho tiempo una pieza de mármol cubre sus restos, específicamente desde el año 1983.
En el parque también se observa un monumento que evoca al panambi (mariposa), de una de las poesías de Ortiz Guerrero, también una estrofa de Surgente se lee en una placa ubicada junto a un chorro de agua.
Durante las tardes, el parque es concurrido por los deportistas y personas asiduas a las caminatas, las competencias, el fútbol y otros. Es un espacio propicio para los niños, ya que en un costado hay hamacas, toboganes y subibaja.
En ciertos horarios, el lugar atrae a varias parejas de enamorados, ya que la tranquilidad del agua y la vegetación, hacen que sea el encuentro preferido por muchos.
También el lugar posee un sendero totalmente pavimentado con piedra que circunda del tajamar y una cancha de tierra ubicada en la esquina noreste.