12 abr. 2026

Ricky conquistó al Paraguay

El boricua Ricky Martin emocionó con sus canciones melódicas y movilizó en baile al público con sus pegadizos ritmos latinos. El Jockey Club vibró con la energía, carisma y madurez artística y espiritual.

Por Marisol Ramírez

mramirez@uhora.com.py

“Muy buenas noches, cómo está Asunción. Hoy va a hacer mucho calor en el escenario para ustedes”. Con este saludo Ricky Martin inició, cerca de las 22.30 de anoche, su concierto en el Jockey Club, ante miles de enfervorizados fanáticos y luego de 15 años de ausencia.

El show del puertorriqueño tuvo la presentación inicial de un bailarín, quien hizo una perfomance sobre discriminación sexual, en consonancia con la reciente declaración del cantante sobre sus preferencias en ese campo.

Más allá de este punto, las mujeres fueron las más fervientes y eufóricas participantes del imponente espectáculo, bailando, coreando sus canciones y exaltándose ante los sensuales movimientos del artista. También hubo tiempo para una alegoría sobre la tolerencia entre las razas, secundado con un solo de un guitarrista de color.

Sus interacciones con el público, su sonrisa aniñada y pícara fueron parte del encanto del show, donde no faltaron éxitos como: Será, será, El amor de tu vida/Fuego contra fuego/Te extraño, te olvido y te amo.

La calidad coreográfica estuvo presente en el concierto de la mano de ocho bailarines, que dieron también su cuota de apoyo visual al recital cargado de elementos atractivos como la escenografía (estructura metálica, pantallas leds) y vestuarios.

Las coros se lucieron más en las canciones en inglés tales como Living la vida loca, She bangs, Shake your bom bom y Loaded.

RECUERDOS. Gran parte del encuentro tuvo sabor melómano con canciones que llevaron a la fama al cantante de 27 años de carrera artística, tales como Dime que me quieres, María, La bomba, La Copa de la vida, Vuelve y Lo mejor de mi vida eres tu, entre otras.

En este concierto Ricky Martin demuestra no solo su calidad y madurez artística, expresados a través de versiones acústicas y excelente trabajo vocal, sino también una particular madurez espiritual y como persona.

Su conversación con el público acerca de retazos de su vida privada y las decisiones que cambiaron su enfoque hacia sus seguidores siempre fue franca, serena y cargada de emoción.

La presentación tuvo una variedad de matices, donde la buena onda primó en un show muy bien logrado.