28 feb. 2026

Resuelven el misterio de la forma geométrica del excremento del wombat

Un equipo internacional de científicos descubrió que la excepcional forma geométrica uniforme del excremento del vombátido, un marsupial nativo de Australia conocido como wombat, se forma en los intestinos y no en el punto de salida como se pensaba anteriormente, según un estudio publicado este jueves.

wombat.jpg

Los wombats colocan sus heces “en puntos destacados de su territorio, como alrededor de una roca o un tronco, para comunicarse entre sí”.

Foto: elperiodico.com.

“Los wombats comunes (Vombatus ursinus) son famosos por producir cacas distintivas en forma de cubo. Esta capacidad de formar heces relativamente uniformes y limpias es única en el reino animal”, dijo Scott Carver, de la Universidad de Tasmania en un comunicado de esta institución australiana.

Carver hizo el descubrimiento accidental mientras diseccionaba un cadáver de un wombat como parte de su investigación principal sobre el tratamiento de la enfermedad de la sarna en estos marsupiales que parecen osos y tienen patas cortas.

Al explicar los resultados de esta investigación publicada en la revista Soft Matter, Carver explicó que los wombats colocan sus heces “en puntos destacados de su territorio, como alrededor de una roca o un tronco, para comunicarse entre sí”. “Nuestra investigación descubrió que estos cubos se forman en el último 17% del colon”, detalló.

Lea más: Científicos descubren nueva especie de enorme foca monje extinta

El equipo de científicos australianos y estadounidenses, que fue galardonado con el premio satírico Ig Nobel por “la investigación que te hace reír y luego pensar” en 2019, descubrió a través de una combinación de pruebas de laboratorio y modelos matemáticos, que hay dos regiones rígidas y dos más flexibles alrededor de la circunferencia del intestino del wombat.

La combinación de la desecación de las heces en el colon distal y las contracciones musculares forman el tamaño y las esquinas regulares de las heces, precisó el comunicado de la Universidad de Tasmania.

Nota relacionada: Científicos documentan dos primeras jirafas enanas en África

El intestino del wombat mide aproximadamente 10 metros de largo, es decir, 10 veces la longitud del cuerpo de un wombat típico, y su proceso digestivo tarda cuatro veces más que en un ser humano para poder extraer todo el contenido nutricional posible, así como su agua, por lo que sus excrementos son más secos que los de un hombre.

Carver afirmó que el descubrimiento pone de relieve una forma totalmente nueva de fabricar cubos -dentro de un tubo blando- y que los resultados podrían aplicarse a otros campos, como la fabricación, la patología clínica y la salud digestiva.

Le puede interesar: El veneno de una gigante medusa que desconcierta a los científicos

“La formación de cubos puede ayudarnos a entender el estado de hidratación de los wombats, ya que sus heces pueden parecer menos cúbicas en condiciones más húmedas. También muestra cómo la rigidez intestinal puede producir lados lisos como una característica de la patología”, dijo el experto en ecología de la Universidad de Tasmania

Más contenido de esta sección
Una presencia inusual sorprendió en la mañana de este jueves a la comunidad de la Parroquia María Auxiliadora de los padres salesianos de Concepción, cuando un aguara’i apareció en el patio del templo.
Los investigadores descubren un secreto detrás del relincho de los caballos: silban a la vez que ‘cantan’. Es así que el relincho de un caballo se compone de dos frecuencias muy diferentes que puede emitir al combinar a la vez un silbido a través de la laringe con una vibración de las cuerdas vocales, como hacen los humanos al cantar.
Un perrito que cayó en un pozo y permaneció atrapado por más de un día fue rescatado en Ypané gracias al trabajo de los bomberos voluntarios de la ciudad.
A través de sus redes sociales, la Organización Olfateando Huellas informó este domingo que Canela, la perrita que perdió su mandíbula a causa de la explosión de un cebollón, en Areguá, Departamento Central, ya está con su familia temporal, a la espera de su cirugía de mandíbula.
Un aguara’í fue visto entre la vegetación del Parque Guasu Metropolitano de Asunción. En las últimas semanas también se dieron avistamientos de una kuriju enorme, una ñacanina y un tierno lobope.
Una nutria (Lontra longicaudis), conocida como lobope o lobito de río, fue vista por el Parque Guasu Metropolitano de Asunción.