Sucesos

Refugio marginal saca a la luz trama de corrupción policial

Autoridades del Estado se desentienden de un grupo de jóvenes adictos que se quedan en una obra abandonada, hundidos en sus adicciones y en la delincuencia.

El refugio marginal, ubicado en la zona del Mercado de Abasto de Asunción, alberga a unos 30 o 40 consumidores de crac, desde donde salen a delinquir por los alrededores. De allí salió en la media mañana del pasado lunes, la adolescente, de 14 años, que ahora está imputada por el crimen del vendedor de chipa, Albino Evaristo Tama Vera (50).

Las autoridades del Estado se desentienden del problemático lugar, que tiene como refugio, guarida y aguantadero de jóvenes que se hunden en sus adicciones y la delincuencia, en su mayoría, menores de edad, incluso embarazadas.

Fuentes estatales hablan de una falla institucional y ponen sobre el tapete sospechas de corrupción policial, cuerpo que, con cierta complicidad y una porción de recaudación de las ganancias, permiten que desde la construcción abandonada se comercialice todo tipo de drogas, en especial dosis de crac, también conocido como chespi.

“CHE KOKUE”. Nuestra fuente nos habló de un término utilizado por las fuerzas del orden público, que hace referencia a la denuncia sobre un sistema de recaudación policial, en connivencia y complicidad con los microtraficantes en los barrios asuncenos y del Departamento Central.

“Che kokue” (mi huerta) es la manera en que se refieren los agentes, respecto a los focos de comercialización de drogas en los barrios, y a los que cada fin de semana deben pasar a recoger “la cosecha”; es decir, una parte de las ganancias de las ventas de la droga, por liberar la zona.

En caso contrario, si los microtraficantes dejan de abonar la “cuota”, los mismos son notificados a las dependencias correspondientes para un posterior operativo antidrogas y la desarticulación del foco de distribución de drogas.

La construcción abandonada, ubicada detrás del Mercado de Abasto, en el barrio San Pablo de Asunción, corresponde a la jurisdicción de la Comisaría 16ª Metropolitana.

Patrulleras de dicha dependencia policial son vistas a menudo en el lugar, donde personas que se refugian en el espacio marginal salen a conversar con los agentes, contó nuestra fuente. Varios vecinos corroboraron la versión.

Sobre el punto, nuestra fuente nos relató sobre un acontecimiento que fue investigado desde las autoridades estatales. En el mes de febrero pasado, en el refugio de la zona del Abasto se llevó a cabo un procedimiento antidrogas. En esa ocasión, los intervinientes no encontraron ninguna dosis de droga. Llamativamente, media hora antes del operativo, agentes policiales fueron vistos en el sitio. Sobre esta visita, se presume que los agentes fueron a alertar a los microtraficantes sobre el operativo.

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