Rechazan los “maquillajes verdes” de los grupos que intentan impedir la expropiación y aseguran que la comunidad tiene un plan de desarrollo sustentable con protección de la biodiversidad del lugar.
“Cuando pensamos en Marina Cué, vemos a una comunidad que camina firme y comprometida hacia la sustentabilidad. Para ello sumaron a sus sueños a ciudadanas y ciudadanos de muchas organizaciones de la sociedad civil paraguaya, a organizaciones de iglesias, a instituciones del Estado, a empresarios conscientes del sector privado y a personas solidarias. Todos ellos acordaron una agenda responsable y compartida con la Asociación de Familiares y Víctimas de la Masacre de Curuguaty, involucrando a instituciones locales, departamentales y nacionales en la implementación de un plan de desarrollo comunitario sustentable”, detallan.