Raúl Damiani, de 27 años, sonríe nuevamente a la vida. Tras un gran susto el futbolista se recupera en el Sanatorio Migone. Con un semblante que denota mucha alegría y que todo lo que pasó ya quedó atrás, el zaguero, con la amabilidad que siempre le caracterizó, accedió a dialogar con ÚH. Broma de por medio, luego de la merienda el defensor relató los momentos que vivió en una tarde negra para él, su familia y sus compañeros a raíz del fuerte golpe en el parietal izquierdo, que le produjo una conmoción cerebral. La habitación 404 fue testigo del relato que hizo el futbolista tras estar un poco más de dos horas con pérdida del conocimiento.
–¿Ya pasó el susto?
–Fue un momento difícil. Quizás no tanto para mí porque realmente ni cuenta me di de lo que ocurrió, pero sí para mi señora y mi nena que estaban en la cancha. Para toda la gente que estaba en el estadio y mis propios compañeros.
–¿La reacción rápida fue determinante para la vuelta en sí?
–Gracias a Dios me socorrieron muy pronto. Estoy en un club bárbaro como indudablemente es Libertad. Además hay gente muy capaz. En el segundo que caí ya el doctor Alcaraz y Ojeda (kinesiólogo) y el profesor Rubén Israel saltaron para socorrerme y eso lo pude observar a través de las imágenes televisivas.
–¿Fue un poco traumático?
–La rapidez de la reacción del cuerpo médico y técnico hizo que todo sea menos traumático de lo que pudo haber sido. Así que no sé si tanto como volver a nacer, pero fue un momento difícil y gente muy capacitada me pudo sacar adelante.
–¿Te acordás de algo?
–De lo que me acuerdo es unos momentos antes del salto. Por televisión pude ver cómo fue el golpe, pero no recuerdo ni siquiera el momento en que fui a saltar para cabecear con el jugador de Nacional.
–¿Le pediste al doctor Alcaraz para volver a la cancha?
–Desperté dos minutos después aproximadamente. El doctor me dijo que estaba hablando con él, pero de eso tampoco me acuerdo. El doctor Alcaraz me dijo que yo le pedí para volver a jugar.
–¿En qué momento recuperaste el conocimiento de las cosas?
–Recién en la habitación del sanatorio, cuando estuvieron todos los compañeros, tomé nuevamente conocimiento de lo que estaba pasando, ahí empecé a darme cuenta de las cosas. Segundos antes del golpe y hasta llegar al sanatorio no recuerdo nada. Miraba y todo, pero no registré nada.
–¿Observaste las imágenes televisivas?
–El momento en que el doctor Alcaraz y Ojeda estuvieron conmigo ahí dentro de la cancha tampoco recuerdo. Todo eso pude observar por televisión recién hoy (por ayer). Impresionante fue la reacción que tuvieron los compañeros para que pueda volver a recuperarme. Son imágenes fuertes.
No tiene sangrado interno
El Dr. Edgar Alcaraz, médico de Libertad, manifestó que Raúl Damiani experimentó una conmoción cerebral a raíz del fuerte impacto que tuvo con el volante Domingo Martínez, de Nacional. El galeno explicó que la lengua le obstruyó las vías aéreas superiores. El médico y el kinesiólogo Óscar Ojeda, con mucho esfuerzo, pudieron sacarle la lengua y el jugador salió lúcido del campo del juego e inmediatamente fue derivado a un sanatorio. En el centro asistencial se le realizó una tomografía que demostró que no hay sangrado interno, pero sí fuera del cráneo a causa del hematoma de la frente. Ayer se le volvió a realizar un control que tuvo el mismo diagnóstico. “Damiani está bien, lúcido, se alimenta con normalidad y posiblemente mañana (por hoy) ya le den el alta médica. Después de una semana de reposo, y si todo sigue bien, se reintegrará al resto del plantel”, sostuvo el galeno.
“Estaba totalmente morado”
El kinesiólogo Óscar Ojeda fue uno de los partícipes directos en la reanimación de Raúl Damiani, segundos después de haberse caído al suelo. El profesional manifestó que lo vio muy mal al defensor y que allí fue determinante la experiencia del doctor Edgar Alcaraz para que el futbolista pueda recuperar la respiración.
“Yo lo he visto a Raúl totalmente morado, porque no podía respirar, ya que le lengua le tapó las vías respiratorias. Todo sucedió en cuestión de segundos”, destacó Ojeda.
También el protagonista explicó que “primeramente no podíamos abrirles la boca, pero inmediatamente empleamos la fuerza con el doctor Alcaraz y allí le pudimos abrir la boca. En realidad fueron momentos muy dramáticos. Felizmente Raúl recuperó la respiración e inmediatamente reaccionó”.
¿Qué es una conmoción cerebral?
Una conmoción cerebral es una pérdida de conocimiento, en general breve, ocasionada por un golpe en la cabeza. Esta falta temporal de “función” en el cerebro parece deberse a una distorsión de las células nerviosas por el golpe.
La pérdida de conocimiento se suele acompañar de un periodo de amnesia que incluye el momento en el que se produjo el traumatismo. Los pacientes pueden tener también náuseas y vómitos.
Cualquier golpe en la cabeza puede ser peligroso
Una conmoción cerebral sin complicaciones no es peligrosa y no se trata. El cerebro recupera su función de forma espontánea. Sin embargo, una conmoción cerebral puede acompañarse de complicaciones que es necesario reconocer a tiempo porque pueden poner en peligro la vida del paciente.
Un golpe en la cabeza puede ocasionar rotura de los vasos sanguíneos que se sitúan entre el cráneo y el cerebro. La sangre puede acumularse formando un hematoma, que puede desplazarse y dañar de forma irreversible al cerebro. Si el hematoma no se drena a tiempo puede peligrar la vida del paciente. Si la pérdida de conocimiento es muy prolongada, se puede producir edema (hinchazón) cerebral, que también puede ser peligroso para la vida.
¿En qué casos decidirá el médico ingresar al paciente en un hospital?
El médico puede dejar al paciente en observación durante 24 horas o puede mandarle a casa después de examinarle. La decisión va a depender de la duración de la pérdida de conocimiento, de cómo esté de consciente el paciente en el momento del examen, de si el médico observa alguna anomalía en el examen neurológico y de si hay alguna persona en casa que sea capaz de vigilar adecuadamente al enfermo durante las próximas horas.
¿Qué hay que comprobar en un enfermo que ha tenido conmoción cerebral?
En general, es necesario que un adulto responsable vigile al paciente durante 12-24 horas después de la conmoción. Cada hora (también durante la noche) se debe comprobar que el paciente está plenamente consciente y es capaz de responder a preguntas sencillas de forma adecuada. Se le puede pedir, por ejemplo, que diga su nombre, dónde está y qué fecha es. Si es difícil despertar al paciente o éste es incapaz de recordar detalles personales sencillos, es necesario llamar a un médico inmediatamente.
¿Hay riesgo de secuelas permanentes?
Si la conmoción ha sido grave o el paciente no descansa luego de forma adecuada, puede desarrollar lo que se llama un síndrome postraumático, que puede durar meses e incluso hacerse crónico. El síndrome también puede aparecer después de traumatismos craneales leves. Los pacientes se quejan de dolor de cabeza, mareo, irritabilidad, hipersensibilidad a la luz y los ruidos, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria y depresión. Si usted padece estos síntomas debería consultar con un médico.
Después de una conmoción cerebral también hay un pequeño riesgo de desarrollar, sobre todo si hubo una pérdida de conocimiento prolongada y el paciente tiene una amnesia que abarca un periodo de tiempo largo tras el traumatismo.