No siempre el momento de decidir firmar por el club rival llega cuando el jugador ya tiene alguna trayectoria en Primera. A veces, las circunstancias hacen que el niño que quiere dedicarse al fútbol no encuentre ese lugar en el club del cual es hincha.
Rafael Bobadilla siempre fue cerrista, pero con su hermano Gustavo pasaron por todas las categorías de formación de Olimpia. Rafagol es uno de los goleadores olimpistas en los clásicos: le hizo cinco a Cerro en el campeonato de 1983.
En 1990 cumplió su sueño de niño de vestir la azulgrana y hasta hizo pública una foto en la que aparecía con la camiseta de Cerro en el festejo de uno de sus cumpleaños.
En el club de Barrio Obrero, sin embargo, las cosas no le salieron tan bien y nunca pudo hacerle un gol a Olimpia en los clásicos.
No obstante, Rafael no fue considerado un “traidor” a la causa olimpista y nunca perdió el cariño del hincha. Incluso volvió al club, cumpliendo otras funciones, demostrando que sus años en la institución habían dejado huellas en su corazón. Basta recordar el incidente del año pasado contra Libertad.
De Roque Santa Cruz también se comenta que en su niñez se sentía más atraído por el rojo y el azul antes que por la franja negra.
LOS PROFESIONALES. Por su parte, César Ramírez, quien se declara actualmente cerrista, no quiere revelar por cuál hinchaba cuando chico. Sus esfuerzos por jugar en Olimpia quizás sean una pista sobre sus preferencias infantiles.
Julio Díaz, olimpista confeso, jugó primero en Cerro (ya era profesional) y le hizo goles a Olimpia jugando con la azulgrana o con la aurinegra de Guaraní.
Algo similar pasó con Javier Villalba, quien festejó contra Olimpia en Sol, en Guaraní y en Cerro, a pesar de reconocer públicamente que profesaba un amor incondicional por la franja, igual que su padre, quien no le dirigió la palabra por meses por haber fichado por el Ciclón.
Hugo Talavera y Miguel Michelagnoli varias veces insinuaron en forma pública tener mayor simpatía por Cerro, a pesar de que sus actuaciones y logros más resonantes los habían alcanzado con la camiseta olimpista.