El segundo largometraje de un entonces prometedor director de 30 años triunfó contra todo pronóstico en una noche engalanada para Krzysztof Kieslowski.
El director polaco, con Rojo, era el favorito, incluso para Tarantino. Pero fue Michel Blanc, por Grosse Fatigue, quien logró ese reconocimiento. A continuación, Nani Moretti recogió el galardón al mejor director. Las esperanzas de salir laureado prácticamente se habían esfumado. Solo quedaba la Palma. Y entonces ocurrió lo inesperado.
Clint Eastwood abrió el sobre y anunció: “La película ganadora es ¡Pulp Fiction!”.
Aquel momento marcó un antes y un después en la historia del cine. Ya nada sería igual, ni para el director, que se convirtió en profeta del cine moderno, ni para los actores que hasta entonces, o no eran muy conocidos (Uma Thurman) o atravesaban horas bajas (Bruce Willis, John Travolta). EFE