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Programas espía ven “todo lo que muestra la pantalla” del teléfono

Un experto en ciberseguridad comenta por qué es difícil la lucha contra programas de pirateo, tras el escándalo de espionaje mundial a través del programa israelí, Pegasus, revelado esta semana.

Después de las revelaciones sobre el posible espionaje de jefes de Estado por el programa Pegasus, expertos en ciberseguridad explicaron a la AFP que los teléfonos seguros puestos a disposición de los líderes civiles y militares son reputados por su poca ergonomía y dificultad de uso.

De ahí la propensión de algunos a utilizar sus teléfonos personales, incluso para comunicaciones que teóricamente no deberían pasar por este canal.

Los programas espía “son capaces de ver todo lo que se muestra en la pantalla”, a pesar de que la seguridad de los teléfonos se ha “reforzado con el tiempo”, subraya Gérôme Billois, experto en ciberseguridad de la firma de consultoría Wavestone, en una entrevista el miércoles.

Estos programas espía parecen ser cada vez más comunes y los ataques cibernéticos más frecuentes.

“Estos medios de espionaje muy sofisticados estaban reservados a Estados con medios financieros muy importantes, que les permitían desarrollar herramientas de ataque para ser utilizadas en un marco bien definido. Pero ahora, las empresas privadas están proporcionando estas herramientas de espionaje a varios países, lo que reduce los costos. Una suscripción a este tipo de prestación es de varios millones de dólares al año y está limitada en número de personas a espiar. Los ataques cibernéticos son cada vez más accesibles y fáciles de realizar”, señala el experto.

TELÉFONOS SEGUROS. Sobre la mejora de la seguridad en los teléfonos, Billois comenta que, sí, se ha reforzado, “pero que también se ha desarrollado mucho su uso. Los teléfonos que solo llamaban y enviaban mensajes de texto eran mucho más difíciles de hackear que hoy en día, porque los actuales son minicomputadoras”, afirma.

Aclara que los teléfonos muy seguros tienen usos muy limitados y que “cualquier nuevo uso en un teléfono aumenta su superficie de ataque. La seguridad ha mejorado, pero con cada nueva característica, hay una nueva superficie que proteger”, puntualiza.

También explica que “la seguridad y el uso se equilibran, pero –continúa el especialista– es un equilibrio difícil y constantemente cuestionado, porque se paga a especialistas para buscar huecos en la seguridad. Las fallas más costosas detectadas en los iPhone se venden entre dos y tres millones de dólares, y las fallas más baratas son del orden de 50.000 dólares”.

En cuanto a los mensajes encriptados y su seguridad, explica: “Hoy en día, los mensajes instantáneos son casi todos encriptados: iMessage en iPhone, WhatsApp o Signal. Lo que está encriptado es el canal de comunicación. Cuando el mensaje sale del teléfono está encriptado. También lo está en las antenas del teléfono, en internet y en el teléfono de la persona que lo recibe.

No se pueden escuchar más conversaciones conectando la red telefónica. Por eso se han desarrollado todos estos programas espía, pues son capaces de ver todo lo que se muestra en la pantalla. Cuando el mensaje aparece, si el programa espía está instalado, ve la pantalla”, concluye el consultor de cyberseguridad de la firma Wavestone.


Los espiados
El presidente de Francia, Emmanuel Macron; el rey de Marruecos, Mohamed VI, y el primer ministro de Pakistán, Imran Khan, figuran en la lista de posibles objetivos de Pegasus, al igual que más de 180 periodistas de todo el mundo que habrían sido espiados por diversos Estados que han tenido acceso al software de NSO. El lunes, los medios que desvelaron el escándalo ya señalaron que el entorno del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, también habría sido un objetivo del espionaje.

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