04 jun. 2026

Producción de gusano de seda se inicia como alternativa en el Norte

Por Carlos Aquino

Alimentación.  Los gusanos comen hojas de mora para producir seda en gran cantidad.

Alimentación. Los gusanos comen hojas de mora para producir seda en gran cantidad.

SAN PEDRO

Los pobladores de Kamba Rembé, en el distrito de General Resquín, Departamento de San Pedro, se dedican con éxito al cultivo del gusano de seda. Tienen un contrato con una empresa procesadora de seda de la ciudad de Hernandarias.

Este rubro es una opción que hallaron para dejar de cultivar marihuana como lo venían haciendo en los últimos años.

Los campesinos de Kamba Rembé tomaron el proyecto ante el abandono y las mentiras del Gobierno de darles apoyo para dejar de cultivar la marihuana y, por sobre todo, por ser un rubro que pueda brindar a la familia un bienestar y asegurar que no falte nada.

Recurrieron a empresas privadas, que también buscan productores que quieran trabajar. Es esta la historia de Daniel Romero, uno de los pobladores pioneros de la colonia San José del Norte, más conocida como Kamba Rembé, del distrito de General Resquín.

Don Romero vive en este lugar desde la habilitación de la colonia hace 25 años y cuenta que en ese tiempo probó todos los rubros agrícolas, pero nada le resultó como a la gran parte de los pobladores.

Esta colonia era conocida por la gran cantidad de producción de la marihuana, rubro al que muchos tuvieron que dedicarse al vivir aislados y, sobre todo, por la falta de presencia del Estado.

Pero desde ahora trabajan en la producción del gusano de seda.

Romero incursionó en un área desconocida para la mayoría, pero, según cuenta, resulta muy beneficiosa para el productor. Trabaja en la producción de gusano de seda con la empresa Fibras y Seda, que cuenta con una planta industrial en Hernandarias, Alto Paraná.

Cultivan mora, con la cual alimentan a los gusanos y en 27 días ya se comercializa a 14.000 guaraníes el kilo, según el contrato firmado con la empresa y que tiene vigencia por ocho años.

“Al principio hubo mucho miedo de parte de la gente, era algo nuevo, imagínense, vamos a dar de comer a los gusanos, no sonaba bien, pero ahora después de recibir asistencia técnica y comenzar a trabajar me di cuenta de que sí conviene. Es un trabajo que hago con toda mi familia, y alcanzo hasta 3 millones de guaraníes mensuales, lo que ya da para vivir holgadamente”, expresó.

Indicó que el cultivo de mora se puede usar hasta 15 años y la producción de gusanos se hace entre 9 y 10 meses por año, “ahora mucha gente llega para ver el proceso y está interesada en incursionar en este rubro, señaló Romero.

Los pobladores viven una nueva etapa y ya están dejando atrás esa parte negra de la historia.

Hoy, en la zona se pueden ver producciones de sésamo, mandioca, tomate y locote, pero aún esperan que exista un mercado seguro para su producción.