Economía

Precios de alimentos aumentaron hasta más de 40% en doce meses

La mayoría de los productos de la canasta básica sufrieron incrementos en sus precios, especialmente la carne, cereales y lácteos. Las frutas y verduras mostraron mayor estabilidad.

El proceso de recuperación económica lleva consigo otros efectos, entre ellos el encarecimiento de los alimentos. Los cortes de carne de primera calidad lideran el ránking de mayores variaciones y hacen que un sector de consumidores busque alternativas más económicas. Para el sector comercial todavía hay incertidumbre respecto a cuándo se podrían normalizar los precios.

En la segunda semana de setiembre la rabadilla costó en promedio G. 48.062 por kilo, lo que significa un incremento de 41,2% respecto al mismo periodo del año pasado. La opción que le sigue es la carnaza negra a un precio de G. 45.900, de acuerdo con el monitoreo que realiza la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco) en los supermercados.

Entre las opciones más accesibles se encuentra el puchero, que pasó de G. 15.117 a G. 17.912, mientras que la carne molida utilizada generalmente en los locales de comida tuvo un salto de 35%. La costilla, considerada un producto estrella en el país y que de acuerdo a la industria cárnica sus valores son favorecidos por la imposibilidad de exportar carne con hueso, escaló a G. 30.300, es decir, 32,5% más que la segunda semana de setiembre del 2020.

Los productos sustitutos como la carne porcina y aviar no quedaron atrás, ya que también registraron subas de hasta 60,3% y 29,2%, respectivamente. El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados, Alberto Sborovsky, explicó que en algunos cortes hay disminución de ventas. “Siempre la gente busca alternativas cuando un producto específicamente está caro, otras personas no cambian directamente su comportamiento”, comentó.

Entre las causas señaló un disparo sin precedentes del precio del flete en simultáneo con los productos agrícolas. En ese sentido atribuyó a una coyuntura mundial que impacta en todas las categorías en general.

Más subas. Entre los lácteos, se destacan la leche entera con un aumento de 28,1% y el queso Paraguay con 17,4%. Este comportamiento responde en gran medida al aumento del costo de producción reflejados en la materia prima de los balanceados.

También por la misma causa se observaron subas en el fideo y la harina de trigo, así como en el arroz. Este grupo tuvo variaciones de hasta 22,6%. El grupo de frutas y verduras mostró más estabilidad con relación al primer año de pandemia, especialmente el tomate, la cebolla y la papa, aunque también hay rubros que se encarecieron como el caso de la lechuga, el locote, el zapallo y principalmente la mandioca.

Proyecciones. Sobre las perspectivas acerca de los precios de los productos de la canasta básica, Sborovsky se mostró cauteloso. “No sabemos cuándo se puede llegar a normalizar. No depende de Paraguay esto, esa es la realidad que hay que entender, acá no es un capricho, no es ningún sector absolutamente, esto se dio por atrasos logísticos que han disparado los precios de los fletes y aumento de las materias primas por la recuperación de la principales potencias y su voracidad de consumo”, insistió.

Respecto a los valores de la carne, el medio argentino Clarín publicó recientemente que Paraguay tiene el precio más bajo de la región con USD 5,17 por kilo, inmediatamente por encima se encuentra Argentina, que desde hace más de un mes tiene restricciones para exportar. Ahora su carne cuesta USD 6,53 internamente.

Hay varias opciones de intervención estatal, afirma economista


El problema de falta acceso a los alimentos por parte de la población empobrecida es una responsabilidad del Estado, aunque rija el libre mercado, advierte la economista Sarah Zevaco.
La investigadora de Base Investigaciones Sociales comentó que hay ejemplos al respecto. Se refirió a las negociaciones encabezadas por el Gobierno para acordar precios de la yerba mate y la caña de azúcar o los permisos de importación que se otorgan o prohíben de acuerdo con los precios locales de las hortalizas y la disponibilidad de productos nacionales.
Sobre el caso de la carne detalló que en realidad sus precios no son fijados por la oferta y la demanda, sino más bien con base en los negocios de exportación que pretenden cerrar los frigoríficos, especialmente los brasileños que acaparan este mercado. Como alternativas plantea conversar con el sector privado para evitar las especulaciones en los valores, implementar incentivos fiscales para promover una mayor venta local, atendiendo a que el 70% de la carne paraguaya se exporta. Asimismo, ve como opción la creación de un frigorífico nacional, que garantice un acceso más económico. Zevaco aborda más detalles sobre el comportamiento de este rubro en su investigación Agroindustria o agricultura campesina. ¿De dónde viene lo que comemos?

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