REUTERS-UH
BRASILIA
Brasil realizará elecciones el 3 de octubre para elegir al sucesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien por ley no puede postularse a un tercer periodo consecutivo.
Los dos precandidatos con mayor número de intenciones de voto son la jefa de Gabinete de Lula, Dilma Rousseff, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y el gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Serra lidera las encuestas por un margen, que a medida que se acerca el inicio de la campaña se reduce.
Las elecciones presentarían un menor riesgo para los inversores que otros comicios en los últimos 25 años debido a que ambos precandidatos pertenecen a partidos consolidados y no hay inconformistas con reales posibilidades de ganar.
Aun así, existen importantes diferencias entre Serra y Rousseff. A continuación, la opinión de expertos sobre sus posiciones en temas claves:
SUPERÁVIT PRIMARIO: AMBOS PRECANDIDATOS MANTENDRÍAN UN SUPERÁVIT PRESUPUESTARIO PRIMARIO PARA REALIZAR PAGOS DE LA DEUDA PÚBLICA Y REDUCIR LA RAZÓN DE LA DEUDA RESPECTO AL PRODUCTO INTERNO BRUTO (PIB).
Algunos analistas creen que Serra contendría más efectivamente gastos actuales.
Los gastos previos a las elecciones erosionarían aún más la salud de las cuentas públicas de Brasil, forzando al próximo gobierno a adoptar medidas para ajustar el cinturón.
El gasto público aumentó agudamente en el 2009, por lo que el superávit presupuestario primario se empinó sobre el 1 por ciento del PIB, desde el 4 por ciento del PIB un año antes.
POLÍTICA MONETARIA: ES IMPROBABLE QUE LOS PRECANDIDATOS DEJEN DE ESTABLECER METAS DE INFLACIÓN, PERO HAN CRITICADO AL BANCO CENTRAL POR SER DEMASIADO RIGUROSO AL BUSCAR ESAS METAS Y POR NO BAJAR LAS TASAS DE INTERÉS LO SUFICIENTEMENTE RÁPIDO COMO PARA PROMOVER EL CRECIMIENTO.
Durante la crisis financiera 2008-2009, Serra instó a mayores recortes de la tasa en vez de menores aumentos.
Rousseff ha dicho que el Banco Central debería considerar el crecimiento económico y la creación de empleos al momento de establecer su política monetaria en vez de concentrarse exclusivamente en la inflación.
MONEDA: AMBOS CANDIDATOS MANTENDRÍAN EL TIPO DE CAMBIO FLOTANTE, PERO SERRA HA DICHO EN REITERADAS OPORTUNIDADES QUE LA MONEDA LOCAL, EL REAL, ESTÁ SOBREVALORADO. Algunos analistas creen que podría adoptar medidas más agresivas para debilitar al real y así ayudar a los exportadores.
EMPRESAS ESTATALES: ROUSSEFF FAVORECE UN MAYOR ROL DE EMPRESAS ESTATALES EN LA ECONOMÍA, LO QUE PODRÍA REDUCIR LA PARTICIPACIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS EN ALGUNOS SECTORES COMO LA BANCA, EL PETRÓLEO Y EL GAS.
Serra, que autorizó la venta del banco estatal de Sao Paulo el año pasado, tendría una mayor apertura a la privatización selectiva.
POLÍTICA EXTERIOR: SE PREVÉ QUE ROUSSEFF CONTINUARÍA CON LA POLÍTICA EXTERIOR DE LULA, POTENCIANDO VÍNCULOS CON PAÍSES EN DESARROLLO, APOYANDO LA REFORMA DE AGENCIAS MULTILATERALES Y BUSCANDO UN PUESTO EN EL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU.
Serra seguramente enfriaría relaciones con algunos de los aliados de izquierda de Lula en Latinoamérica, lo que podría afectar inversiones energéticas en Bolivia y Venezuela.
También podría adoptar una línea más estricta en disputas comerciales con Argentina y otros miembros del bloque comercial Mercosur.
ALIANZAS DOMÉSTICAS: LAS COALICIONES GOBERNANTES EN BRASIL SON NOTORIAMENTE INESTABLES Y PROCLIVES A LA CORRUPCIÓN.
Tanto Serra como Rousseff carecerían de la sabiduría política que ha usado el presidente Lula de Silva para mantener unida a una amplia coalición. Rousseff nunca ha ocupado un puesto de elección popular.