La estatua de la Burrerita, uno de los símbolos más reconocidos de Lambaré, volvió al centro del debate ciudadano tras un reciente y trágico accidente en la intersección de Cacique Lambaré y Luis María Argaña. La pregunta que hoy divide opiniones es clara: ¿Debe permanecer en su ubicación actual o ser trasladada?
Carlos Cáceres, director de Vialidad de la Municipalidad, explicó que la institución conformó una mesa técnica para analizar la situación. En ella participan representantes de Tránsito, Urbanismo –a través de la Dirección de Desarrollo Urbano–, Obras y Asesoría Jurídica.
El objetivo es evaluar si la presencia del monumento afecta o no la seguridad vial.
“La Burrerita es un emblema de la ciudad y también de la mujer paraguaya, trabajadora y luchadora”, señaló Cáceres. Sin embargo, indicó que corresponde determinar técnicamente si su ubicación actual genera confusión en el tránsito o pone en riesgo a conductores y peatones.
Uno de los puntos en análisis es que el espacio donde se encuentra no reúne las dimensiones necesarias para funcionar como rotonda formal. Según explicó, una rotonda requiere islas de mayor tamaño y al menos cinco metros de circulación por carril, condiciones que no se cumplen en esa intersección, por donde además transitan colectivos.
No obstante, el director fue enfático al afirmar que no existen antecedentes de choques directos contra la estatua desde su instalación. “Si obstaculizaba realmente, ya se hubiera registrado algún impacto. No tenemos ningún caso”, sostuvo.
Recordó además que, según estadísticas generales, los accidentes de tránsito con víctimas fatales –entre tres y cuatro por periodo– responden principalmente a la imprudencia de los conductores y no necesariamente a la infraestructura del sitio.
Entre las alternativas que se manejan está mejorar la señalización y reforzar la demarcación para evitar que los conductores confundan el cruce con una rotonda.
POSIBLE DESTINO. En caso de traslado, se plantea ubicarla en la plaza Cacique Lambaré, frente a la parroquia Virgen del Rosario, o integrarla a un espacio donde convivan otros monumentos históricos de la ciudad. Esta última propuesta sería colocar el monumento frente al Palacete Municipal, lado derecho, donde hoy tienen un pequeño jardín.
“Quedaría el Cacique de un lado y del otro la Burrerita” señaló sobre esta propuesta Cáceres.
Cualquier intervención, sin embargo, deberá contar con autorización de Patrimonio y la decisión final recaerá en la Junta Municipal y principalmente en la Intendencia.
Además del debate simbólico y vial, el factor presupuestario será determinante, ya que mover la estructura implica costos técnicos importantes y la posterior adecuación del espacio que quedaría vacío.