Una fuerte inversión del sector privado en materia de infraestructura portuaria no es acompañada por el sector público, que no solamente no invierte en el mantenimiento del río Paraguay para mantenerlo navegable, sino que además impide que el sector privado lo haga, por lo que el comercio sigue sufriendo fuertes restricciones con la bajante del río Paraguay.
Con la promulgación de la ley que regula la construcción y el funcionamiento de los puertos privados, en el año 1994, tuvo lugar un crecimiento importante de la inversión en infraestructura portuaria. En la actualidad existen 48 puertos privados con una inversión global de alrededor de 150 millones de dólares, conforme a fuentes de la Cámara de Terminales Portuarias del Paraguay. De los cuales 22 se dedican al comercio exterior, señalan referentes del sector empresarial.
La hidrovía Paraguay-Paraná es hoy la principal vía de comunicación; a través de ella se realiza el 60 por ciento del comercio global. El 95% del principal producto de exportación, la soja, se realiza a través de las instalaciones portuarias instaladas en las cercanías de los ríos Paraguay y Paraná. En este último caso con una gran concentración en el Paraná Sur. El desarrollo del transporte fluvial es consecuencia de que el costo es aproximadamente un tercio comparado con el costo del transporte terrestre.
A pesar de que la hidrovía es el pulmón económico, sin embargo, el Gobierno no realiza las inversiones para convertirlo realmente en una vía navegable las 24 horas del día, durante los 365 días del año, aseguran los empresarios portuarios.
La ANNP, que maneja un presupuesto de alrededor de 20 millones de dólares, sin embargo, invierte según sus autoridades apenas alrededor de 1 millón de dólares en el mejoramiento de las condiciones de navegabilidad. Actualmente la ANNP cuenta con dos dragas, una fuera de servicio, y la otra ha paralizado sus actividades en el Norte porque la institución no cuenta con recursos para el gasoíl, ya que más del 90% de su presupuesto va a parar a gastos corrientes.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas, César Jure Junis, dijo que el Ministerio de Obras Públicas se comprometió hace un año y medio en mantener la navegabilidad del río, por lo que las autoridades de la ANNP se desentendieron del tema.
Aclaró que, sin embargo, el MOPC no cumplió su promesa y que el ministro Alegre dio prioridad a licitar el mantenimiento del río. El titular de la Capeco dijo que esta es una solución de mediano o de largo plazo, pero que existe necesidad de tomar medidas urgentes para paliar el problema de la bajante.
La bajante del río está derivando en una menor carga de las barcazas para evitar encallamientos, lo que está encarenciendo el flete, y en consecuencia los precios de los productos de exportación y de importación. En el caso de los productos de importación, existen actualmente alrededor de 8.000 contenedores paralizados en puertos de Argentina y Uruguay.
NO GASTAN Y TAMPOCO LO PERMITEN
Según manifestaciones de varios empresarios portuarios, lo más grave de todo no es que la ANNP no invierte en el río, sino que se opone a que el sector privado lo haga. En ese sentido, empresarios relacionados con el comercio exterior vienen proponiendo desde hace tres años establecer la Fundación Ecofluvial, a la que donarán fondos para que estos sean destinados al mantenimiento del río.
Sin embargo, el impasse insalvable ha sido que las autoridades de Puertos quieren administrar los fondos y los empresarios proponen un fideicomiso.
Mientras tanto, año a año se repite el drama de la bajante, generando graves problemas a todo el comercio exterior paraguayo.