13 jul 2026

Pornografía infantil: El sexting plantea nuevos desafíos legales para fiscales

Por Fernando Boccia

Fiscala Teresa Martínez.

Fiscala Teresa Martínez.

fernando-boccia@uhora.com.py

Si una adolescente se saca una fotografía desnuda y envía la imagen a otro joven, ante la ley podría ser considerada al mismo tiempo como víctima y autora del delito de pornografía relativa a niños y adolescentes. Este es el nuevo paradigma legal que plantea el sexting, un término que se refiere al intercambio de imágenes y videos eróticos a través de los teléfonos celulares.

Este año la cantidad de casos presentados en la Fiscalía sobre pornografía de adolescentes aumentó de forma drástica. Se trata de imágenes que muchas veces fueron enviadas de forma confidencial y terminaron siendo divulgadas a través de distintas plataformas digitales.

Según datos de la Unidad Especializada de Trata de Personas y Explotación Sexual de Niños y Adolescentes, casi cada semana entra una denuncia en el Ministerio Público.

“La situación que se presenta es que tenemos una víctima presunta de la distribución de la foto, pero también tenemos a una persona que produce pornografía, que es la propia víctima, porque saca la foto ella misma y le envía a alguien. Figura todo el circuito que dice la ley. Es responsable de producción y es víctima de distribución. Esa es la disyuntiva”, explicó la fiscala Teresa Martínez.

La agente indicó que en estos casos pesa más la condición de víctima de distribución, por la suerte de acuerdo de confidencialidad que puede haber entre los dos adolescentes que se intercambian las imágenes.

“Sin embargo, encontramos casos en que la misma niña no es que le pasa al novio nomás, les pasa a varias personas. Entonces ahí ya hay un problema grave. Ahí la joven ya puede ser imputada”, expresó la fiscala.

“Hay casos en los que ciertamente la que produce tendría que ser imputada, cuando vemos que hay una distribución masiva de ella misma”, añadió Martínez.

No obstante, sería inútil judicializar ciertos casos, afirmó. Tenemos que conversar con los padres. Hay un proceso educativo evidentemente fallido con estos chicos”, aseguró.

MERCANCÍA. Los investigadores llegaron a encontrarse con chicas que enviaron fotos de sus senos a una o dos personas para solicitar saldo para sus teléfonos.

“Nuestras chicas y nuestros chicos están viendo su cuerpo como una mercancía. Por eso es que hay una facilidad de captación de estas personas para posteriormente ser vendidas como esclavas sexuales o de cualquier otro tipo”, comentó.

Estos hechos no son protagonizados exclusivamente por chicos de una determinada clase social. Ya se presentaron casos registrados en los bañados de la Capital, en la zona metropolitana, en los colegios más exclusivos de Asunción y en distintas ciudades del interior del país.

“El celular es accesible para todos, ahí no hay discriminación de población. El uso no controlado de la tecnología propicia esto. Hay una absoluta falta de control de los padres”, concluyó Martínez.

PRESIÓN DEL GRUPO. La agente fiscal sostuvo que la publicación de imágenes pornográficas, especialmente entre compañeros de colegio, es casi normal para muchos adolescentes y al mismo tiempo también se volvió una costumbre atacarse mutuamente en las redes sociales.

“Para los chicos es un plus para ser aceptado en el grupo. El que no tiene eso parece que no es nadie”, mencionó.

“Todos están en esa dinámi- ca de las redes sociales de agredirse. Suben las imágenes a cuentas de Twitter con el fin de atacar a las chicas. Les degra- dan, critican su físico y sus par- tes íntimas”, advirtió la fiscala.