05 jun. 2026

Por si no lo sabías, todo está conectado

Rebeca González Garcete

rebecagonzalezg@gmail.com

Calificada como “infilmable”, la novela de David Mitchell significó todo un desafío para Tom Tykwer y los hermanos Andy y Lana Wachowski. Tal vez por eso dieron tanto de sí para realizarla. Se sabe que lo más interesante de la novela -su estructura narrativa que se va cerrando en espejo- no se pudo adaptar, tuvieron que hacer concesiones. Sin embargo, el resultado es valiente, ambicioso y hasta gratificante.

Un personaje, interpretado por el excelente Jim Broadbent, larga una advertencia al inicio: “Mientras mi larga experiencia como editor literario me ha llevado a desdeñar los flashbacks y los flash forwards y todo ese tipo de trucos y artimañas narrativas, creo que si usted, querido lector, puede extender su paciencia por tan solo un momento, encontrará que hay un método en esta historia de locura”.

De todas maneras, puede tomar desprevenidos a aquellos que esperan algo lineal y “entendible”. Y ya decía Andy Wachowski en una entrevista: “Nos llevó cuatro años hacer Cloud Atlas y ahora me apena tener que sentarme a explicársela a la gente. Creo que se ha perdido el diálogo sobre las películas que había cuando éramos chicos, eso de ir al cine e ir a comer y hablar sobre lo que habíamos visto. Creo que esta es la generación de la gratificación instantánea, donde simplemente buscás un poco y alguien te dice: ‘Ah, bueno, eso es lo que significa la película’. Pero nuestra película requiere un pequeño esfuerzo”. Por supuesto, no hay dudas de eso. Y también explicar el argumento (bueno, los argumentos) no tiene sentido, es un desperdicio de espacio: hay que experimentar las sensaciones en carne propia.

TRAMAS QUE ENVUELVEN. Sin caer en la distracción que genera tratar de descubrir quién es quién y cuándo es cuándo, Cloud Atlas envuelve en cada una de sus tramas. Todas son ampliamente identificables, no hacen falta titulitos: la ambientación, la textura, los colores marcan los tiempos y los cambios, tanto como el maquillaje (soberbio, por cierto) de los personajes. Lo que se repite en círculos, marcado con énfasis por los actores que interpretan varios roles, enfatiza la idea central: todo está interconectado por una red invisible. Nada nuevo, es cierto, pero sigue siendo interesante reflexionar sobre el hecho de que todos estamos bajo el mismo cielo (y las mismas nubes), y acerca de cuán importante es nuestro actuar: cada decisión puede cambiar el curso de la historia. Y, dentro de esta, la lucha por la libertad siempre será nuestro destino. Si tan solo escarmentáramos, el futuro apocalíptico que nos espera podría no llegar. Pero no: somos humanos, después de todo.

FICHA TÉCNICA

Título: Cloud Atlas: La red invisible (Cloud Atlas), Alemania-EE. UU.-Hong Kong-Singapur, 2012.

Calificación: * * * * (Muy Buena).

Guión y dirección: Lana Wachowski, Tom Tykwer y Andy Wachowski, basado en la novela de David Mitchell.

Reparto: Tom Hanks, Halle Berry, Jim Broadbent, Hugo Weaving, Jim Sturgess, Doona Bae, Ben Whishaw, James D’Arcy, Susan Sarandon, Hugh Grant.

Clasificación: Apta para mayores de 13 años.