El doctor Luis Báez, jefe del Departamento de Electromedicina, explicó que los tomógrafos no están descompuestos, sino que se agotaron los tubos. “Utilizan tubos muy especiales que tienen que ionizarse para permitir el estudio, a medida que fueron agotándose quedaron sin funcionamiento. Si el tubo no ioniza, no genera la energía necesaria para obtener una imagen”.
El Hospital Central del IPS cuenta con un tomógrafo de 64 cortes, dos de 16 cortes, un tomógrafo de 2 cortes y un tomógrafo de 4. La semana pasada se agotó el tubo del equipo de 64 cortes. Los demás equipos están fuera de servicio desde agosto y setiembre del año pasado.
La compra de los tubos se encuentra en proceso de licitación. “Los cinco fueron descomponiéndose a la medida que fue pasando el tiempo”. Mientras, esta semana se colocarán dos tubos a dos equipos y se espera que se habilite nuevamente el servicio a partir de mañana. Se anuncia reagendamiento de turnos.
Los tomógrafos se compraron en el 2011 y solo tuvieron mantenimiento preventivo. El aspecto correctivo y de compra de repuestos no contaba con presupuesto, lo cual incidió en que caigan todas las máquinas. El doctor Báez señaló que se dio prioridad al pago de las deudas con las farmacéuticas.
Las tomografías son procedimientos de diagnósticos para ver las imágenes del cuerpo como los huesos fracturados, cánceres, coágulos de sangre y otros.