SAN PEDRO
Los pobladores de varias comunidades de la colonia San José Obrero, distrito de Yataity del Norte, en el segundo departamento, incluido un asentamiento indígena, denunciaron a un colono brasileño de nombre Felipi Derqui quien cuenta con centenares de hectáreas de cultivo de soja sin respetar ninguna ley ambiental. Además señalaron que en medio del cultivo nace un manantial de cuyo cauce varias familias y una comunidad indígena beben al no contar con agua potable.
La denuncia la realizaron ante 3 congresistas de la comisión de Investigación de actuación de fiscales, jueces y policías del Senado. Se trata de los senadores Hugo Richer, Pedro Santacruz y Luis Wagner quienes recorrieron el lugar y comprobaron que efectivamente en medio del cultivo de alrededor de 300 hectáreas de soja se encuentra un manantial que recorre gran parte de la plantación de la oleaginosa y sale a la comunidad de San Antonio y la comunidad indígena Mbya guaraní compuesta por 40 familias.
Estos acarrean agua para tomar de ese arroyo y denunciaron que después de cada fumigación aparecen personas con dolor de cabeza, estómago, mareo y vómito.
El enorme sojal se encuentra frente a las calles 2 y 3 de San Antonio y la comunidad indígena, por lo que sus moradores denunciaron que cuando fumigan también afecta a alumnos de 3 escuelas cercanas al cultivo. Los lugareños esperan que las autoridades hagan cumplir la ley ambiental, ya que según indicaron el cultivo no cuenta con barrera de seguridad y fumigan a cualquier hora del día. “Cuando fumigan tenemos que mantenernos encerrados, es imposible aguantar, muchos ya abandonaron sus casas huyendo de esto, por eso esperamos solución”, indicó, Pablina Vera, una pobladora.
Por su parte el senador Luis Wagner señaló que a simple vista se puede observar que el propietario incumple varias leyes ambientales, “la denuncia es bastante grave, al incumplimiento de las leyes ambientales se suma que esta propiedad de alrededor de 300 hectáreas es del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), que deben ser lotes agrícolas destinados a sujetos de la reforma agraria y no a cultivo de soja. Vamos a solicitar los informes correspondientes tanto al Indert como a Seam y Senave”, afirmó el legislador.
La lucha de los lugareños ya lleva más de tres años pero hasta ahora no pueden parar el masivo ingreso de brasileños en la zona.