“Cada 5 años, en tiempos de elecciones, los políticos nos ponen en la misma situación que el autodenominado EPP ahora: ¿Aceptamos los víveres? ¿Son indignas las comunidades que aceptan porque hay gente con hambre?”. En este sentido piden atención desde el Estado en tiempo y forma, porque sí hay comunidades donde las personas están pasando hambre, por lo que colocar la dignidad o la indignidad como tema “no nos ayuda si el Estado no llega con asistencias reales, con ayuda para acceder a agua potable, con salud”. Más que nunca, dicen, necesitan la mirada desde el estado de derecho hacia los indígenas.
La articulación Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPY) reclama al Estado que asuma sus responsabilidades y no coloque a las comunidades indígenas “como carne de cañón” en una guerra que no es de ellas. Se solidarizan con Juana Benítez y Leticia Valiente, madre y esposa de Adelio Mendoza, el trabajador rural secuestrado junto al ex vicepresidente de la República Óscar Denis.