En el caso de nuestro país, Moody’s sostuvo la perspectiva Ba1 estable para las entidades bancarias a pesar de la expectativa de una recesión del 1% en 2022. Al respecto, refiere que las perspectivas de crecimiento económico a mediano plazo “siguen siendo sólidas”, lo cual respaldará condiciones operativas estables en general.
Sin embargo, también advierte que la presión de la sequía sobre el sector agroindustrial, que es el más relevante en cuanto a los préstamos, y los efectos de contagio hacia otros sectores son riesgos que se deben tener en cuenta de cara al futuro.