Dos peritos fueron designados para corroborar un recibo supuestamente firmado por Rubén Ramírez Cataldo. El citado presuntamente percibió la suma de 400 mil dólares americanos por parte del padre José Antonio Rubio, uno de los codirectores del Proyecto Ysakã.
El documento fue presentado al juicio oral y público llevado adelante contra el sacerdote y se supone podría ser parte del dinero donado por la Unión Europea, para la construcción de pozos artesianos y tratamiento de aguas residuales, en el interior del país.
Ramírez Cataldo ayer, ante la prensa, se ratificó que no es su firma la que obra al pie del documento. “Si los peritos lo determinan así creo que la situación del padre Rubio podría agravarse por utilizar indebidamente documentos no auténticos”, señaló.
Hoy los jueces van a escuchar a la fiscala Victoria Acuña. La citada representante del Ministerio Público deberá presentar sus alegatos finales, se cree que la agente fiscal podría solicitar la aplicación de 10 años de prisión.
El abogado Claudio Bacchetta, querellante adhesivo, deberá hacer lo propio y presentar su escrito final de acusación.
Los defensores serán los últimos en hacer uso de la palabra y finalmente el Tribunal de Sentencia va a llamar a un cuarto intermedio. Se cree que el viernes podría dictarse una sentencia.
José Antonio Rubio y Sócrates Garcete insisten en que fueron engañados por Ramírez Cataldo. Este último prometió la construcción de 4 mil viviendas, según Rubio.