Por Raúl Ramírez Bogado
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“La esposa del César no sólo debe ser casta, sino parecerlo” es la frase atribuida al famoso Julio César. En este caso, se aplica al proceso del ex comandante de la Policía Nacional, Fidel Alejandro Isasa Palacios, teniendo en cuenta que la perito propuesta por su defensa trabaja con sus abogados.
La semana pasada, la fiscala Victoria Acuña solicitó el sobreseimiento definitivo del ex titular de la institución del orden público, por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. No halló elementos para acusarlo por los citados hechos punibles ante el juez Miguel Tadeo Fernández.
Según la imputación primaria, presentada por los fiscales Arnaldo Giuzzio y René Fernández, el mismo tenía ahorrados en la Cooperativa 8 de Marzo Ltda. la suma de 300.003.000 guaraníes. Indicaban que lo depositado sobrepasaba las legítimas posibilidades económicas.
PESQUISA. Ya durante la investigación, la fiscala que fue asignada al caso, Victoria Acuña, dispuso la realización de pericias contables. En ellas participaron el perito contable Lic. Walter Oviedo, en representación del Ministerio Público; y la Lic. y Abog. Zully G. Rolón, por la defensa de Fidel Isasa.
Según el perito de la Fiscalía, entre 1999 y 2008, el total de ingresos de Isasa fue de G. 1.092.731.541. En tanto, en el mismo período, tuvo egresos por la suma de G. 767.157.633, por lo que tuvo un superávit de G. 325.573.908.
La perito de la defensa, por su parte, señala que en el citado período Isasa tuvo ingresos por G. 1.838.753.387 y egresos por G. 866.005.911, por lo que tuvo un superávit de G. 972.747.476. La diferencia está en que la última perito consideró los ingresos del cónyuge del policía, María Antonia Medina de Isasa.
Basada en estas dos pericias, la Fiscalía, en atención al principio de objetividad, requirió el sobreseimiento definitivo del ex comandante de la Policía Nacional al juez Miguel Tadeo Fernández.
ÉTICA. Ante esta situación, en consulta con profesores de Ética de varias universidades, éstos señalaron que no había problemas de ética si el perito que es propuesto por la misma parte trabaja con ese estudio jurídico.
Sin embargo, explicó que si el perito es designado por el Juzgado, ahí sí reñiría con la ética. Explicó que existen dos tipos de peritos: el designado por el mismo Juzgado y el que es propuesto por las partes, por lo que hay que examinar el caso específico.
Añadió que si el perito es propuesto por la parte, no habría problema, “porque de hecho su dictamen casi siempre es parcial, no trasluce transparencia. Es que el defensor puede llevar a su perito con un dictamen que más o menos sustente lo que alega la defensa”.
“Lo que pasa es que si cada parte propone su perito, en este caso la Fiscalía y la defensa, el Juzgado debería designar otro perito para el desempate. En caso de no haberlo, entonces decide el juez, que es perito de peritos”, aseguró el catedrático, que no quiso que se lo identifique por cuestiones profesionales.
AUXILIARES. Conforme con el artículo 3, del Código de Organización Judicial, los peritos en general y los traductores son “complementarios y auxiliares de la Justicia”, por lo que se encuentran bajo la competencia del Consejo de Superintendencia de la Corte.
Según Wikipedia, “el perito judicial o perito forense es un profesional dotado de conocimientos especializados y reconocidos, a través de sus estudios superiores, que suministra información u opinión fundada a los tribunales de Justicia sobre los puntos litigiosos que son materia de su dictamen”.
En otras palabras, su opinión es tomada por los magistrados para decidir en casos judiciales. El hecho de trabajar con una de las partes podría dejar alguna duda sobre sus conclusiones, según los profesores de Ética consultados, aunque esté permitido, ya que el magistrado es el que lo admite.
ROLÓN DICE QUE ES UN TRABAJO PROFESIONAL
“Es una pericia normal, común y corriente, no hay secreto. La esposa del ex comandante Fidel Isasa es secretaria personal del señor Kike Nogués desde hace 27 años y le paga comisión sobre todo lo que ganaron por ventas de entradas del Mundial y otros eventos, además de ser funcionaria del casino Bingo Par, por lo que gana mucho dinero”, explicó la abogada y perito Zully Rolón.
“Todo lo que tenía el comisario Isasa era compartido, y ellos están en comunidad de bienes, por lo que tomé en cuenta los ingresos. Te confieso honestamente que no haré jamás una pericia para favorecerle”, remarcó.
Añadió que “mi trabajo está totalmente documentado”. Refirió que si bien ella había trabajado con la Fiscalía, ella renunció el 12 de agosto del 2008, hace más de un año y medio. “Para esta pericia a mí me contrataron dos semanas antes de la acusación”, acotó.
Dijo que el perito fiscal no tuvo en cuenta los ingresos de la esposa de Isasa porque aún no estaban los documentos en la carpeta fiscal. “Todo lo que está en la carpeta fiscal es lo que se refleja. Es un trabajo serio, sin ningún encubrimiento, y concuerda con la pericia del Ministerio Público”, apuntó.
Aseguró que trabaja en el mismo edificio que los abogados Jorge Bogarín y Bettina Legal, defensores de Fidel Isasa, pero que tenía oficina propia, donde también hace pericias. Alegó que tiene algunos casos juntos como el de la Caja Municipal y el del aduanero Segovia.
El juez Miguel Tadeo Fernández deberá decidir sobre el pedido de sobreseimiento definitivo para los policías procesados por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.