La reunión figuraba en la agenda del presidente, no obstante.
El encuentro fue para abordar sobre desafíos para lograr el bienestar de las familias paraguayas. El objetivo es acompañar con acciones puntuales, principalmente a las familias más vulnerables.
La reunión que se desarrolló en Mburuvicha Róga se da justamente luego de que el Domingo de Pascua, el cardenal cuestionó duramente los actos de corrupción pública.
“Que el que roba, que no robe más. El que despoja y oprime, no despoje ni oprima más. Y debemos comparar estas palabras con Efesios 4:28, que el poder opresor se transforme en poder servidor, poder servir siempre y no servirse del poder”, indicó Martínez.
Sostuvo que desde la Iglesia no se cansarán de repetirles que a los hijos hay que darles de comer pan limpio del trabajo honesto y no el pan sucio contaminado por la corrupción, de robos y apropiaciones ilegítimas de bienes ajenos. “Dar de comer el pan sucio a los hijos, imagínense. ¿De qué se pueden alimentar los hijos si no de la misma corrupción de aquellas manos que les dan de comer?”, lamentó.
También se refirió a los explotadores y transgresores de la tierra, el agua y el medio ambiente en general, llamándolos a abandonar sus ‘‘perniciosas prácticas’’ y convertirse en defensores de la ecología ambiental y humana, destacando la importancia de preservar nuestra casa común para las generaciones presentes y futuras.
“Que los inescrupulosos, factores de sociedades zombies, mercaderes de drogas y sustancias ilegales que embotan y niegan horizontes del futuro y vida plena de las familias”, reflexionó.