Ayer en horas de la tarde se dio la continuidad del juicio oral y público contra el comisario principal Jorge Zárate y el suboficial Jhonie Orihuela, acusados de haber dejado parapléjico al joven Richard Pereira durante un procedimiento irregular en la madrugada del sábado 13 de agosto de 2016, en el barrio Obrero de Asunción.
Durante el juicio declaró uno de los peritos que realizó el estudio de acústica e imagen en la que se sostiene que la patrullera de la Comisaría 4a siguió a Richard, que estaba en su vehículo.
Se realizó un estudio desde el lugar donde la patrullera empezó a seguir al vehículo de Richard, en base a filmaciones de las cámaras del Sistema 911 con comparación del rastreo satelital del móvil policial. De esta manera se trazó el recorrido que duró ocho minutos.
A las 4.47, la patrullera en la que iban Orihuela y Zárate empezó a seguir a Richard, que se inició sobre la avenida Quinta casi Antequera, y terminó a las 4.55 en el callejón sin salida en el que entró la víctima, sobre 24 Proyectada y Pa’i Pérez.
Según se comprobó durante el juicio, la patrullera que siguió a Richard Pereira en ningún momento accionó las sirenas ni encendió las balizas.
Después de las 4.55 la historia es conocida, el suboficial obligó a arrodillarse a la víctima, quien de espalda recibió un disparo. Los policías luego intentaron plantar evidencias, como un arma que no servía, y hasta droga.
Una de las doctoras, que integró el consejo médico que evalúo el daño causado, declaró ante el Tribunal y sentenció que la bala que disparó el policía dejó parapléjico a Richard, y que el perjuicio es irreversible.
La fiscala Pamela Pérez acusó a Orihuela por tentativa de homicidio doloso y lesión grave en carácter de autor; y como coautor, por los ilícitos de persecución de inocentes y simulación de hecho punible; y a Zárate acusó por tentativa de homicidio y lesión grave en carácter de autor; y como coautor, por los ilícitos de persecución de inocentes y simulación de hecho punible.