03 feb. 2026

Párroco dice que solo pidió tapar tatuaje para bautizar

El cura párroco Marcelino Brítez, denunciado por negarse a bautizar a un niño a raíz del piercing y de los tatuajes de su padrino, dijo ayer que solo pidió tapar el tatuaje antes de iniciar la ceremonia.

Cuestionado.   El cura párroco Marcelino Brítez fue filmado por los presentes en el momento del  bautismo truncado.

Cuestionado. El cura párroco Marcelino Brítez fue filmado por los presentes en el momento del bautismo truncado.

El día 23 de noviembre, a las 17.00, el pequeño Octavio llegó a la parroquia Santa Elena de Villa Aurelia junto a sus padres, Mónica Bazán y Óscar Benítez, y sus padrinos para convertirse en católico, pero no pudo ser. Los padres del niño denunciaron el lunes pasado el caso al Arzobispado de Asunción.

En la charla previa al bautismo, comentó Benítez, “el cura nos discriminó y dijo que los padres y padrinos no tienen que tener tatuajes y piercings y que se tienen que cubrir. Le apuntó al padrino y le dijo: “si usted viene con ese tatuaje yo le voy a rechazar”. Y el padrino, Wali Verdún, se retiró ofendido.

El cura párroco también se defendió. “Los padres se subieron a agredirme en el altar porque le pedí al padrino que cuando le alce a la criatura baje la manga para que no se note que tiene todo el brazo tatuado, se molestaron y alguien de ellos me jugó un moquete”.

El religioso sostuvo que incluso sin alzar la voz les dijo: “Vamos a permitir que le alce a la criatura y ellos (los padres) dijeron nos vamos”. El párroco recalcó que en ningún momento se les echó.

Tradicionalismo. Según el cura, la Iglesia es tradicionalista y solo porque les llamó la atención por el tatuaje, reaccionaron así. “Hasta se fueron a golpear el altar y eso es sagrado. No es recomendable tener tatuajes y piercings, pero por lo visto tenemos que ser más permisivos”.

Los padres del no bautizado cuestionaron que, incluso, el cura haya mentido al decir que la persona que fue a retirar las documentaciones en la parroquia se encontraba armada, cuando la fuerza del orden demostró que no fue así.

El caso llegó ya al Arzobispado de Asunción. Monseñor Dionicio Echagüe dijo al respecto que no se le puede negar a nadie el bautismo porque todos somos hijos de Dios.

El religioso explicó que esta es una más de las denuncias de todo tipo que recibe el arzobispado y que analizará el caso para dar una respuesta. “Realmente cada caso que pasa. Sé que los padres afectados me dejaron, pero yo no estuve por la oficina todavía, cuanto antes espero saber todos los detalles”, dijo Echagüe.

En ocasiones similares, dijo Echagüe, se busca una solución. “El objetivo tiene que ser el bautismo, se tiene que priorizar eso para cumplir con el compromiso con Dios.