AFP y EFE
BKERKÉ
El papa León XIV fue recibido con fervor por miles de jóvenes en Líbano este lunes en un acto en el que llamó a “construir un futuro de paz y desarrollo”, pese a la crisis que atraviesa el país.
Miles de personas se agolparon en las calles, con banderas del Vaticano, para ver pasar al Pontífice peruano-estadounidense, en un ambiente festivo, con vítores y arroz en señal de celebración, pese a la lluvia.
En el segundo día de su visita, León XIV se desplazó a Bkerké, al norte de Beirut, para un encuentro con la juventud, que congregó a cerca de 15.000 personas, según los organizadores.
El Pontífice instó a los presentes a “construir un futuro de paz y desarrollo”, tras escuchar los testimonios de varios jóvenes que relataron las dificultades que enfrentan en un país marcado por la crisis económica y que se recupera de la última guerra con Israel.
“Ustedes tienen el entusiasmo necesario para cambiar el curso de la historia”, afirmó. “¡Jóvenes del Líbano, crezcan fuertes como los cedros y hagan que el mundo florezca con esperanza!”. Stéphanie Nasr, de 25 años, afirmó estar “muy emocionada” por el mensaje del Papa.
“Es un mensaje de paz, pero también un reconocimiento de toda la resiliencia que hemos mostrado y la solidaridad que Líbano y los jóvenes mostrarnos en los últimos años”, declaró la joven a AFP.
“Queridos jóvenes, quizá lamenten haber heredado un mundo desgarrado por guerras y desfigurado por injusticias sociales. Y, sin embargo, en ustedes reside una esperanza, un don, que a nosotros adultos parece escapársenos. Ustedes tienen tiempo. Tienen más tiempo para soñar, organizar y realizar el bien. ¡Ustedes son el presente y en sus manos ya se está construyendo el futuro!”, les dijo el Pontífice.
“¡Construyan un mundo que sea mejor que el que han encontrado! Ustedes, jóvenes, son más directos en tejer relaciones con los demás, incluso diferentes por su entorno cultural o religioso”, añadió.
Con motivo de la visita de León XIV, que llegó desde Turquía el domingo en el marco de su primer viaje al extranjero como Papa, las autoridades decretaron festivos los días 1 y 2 de diciembre.
El Papa inició la jornada con una visita al monasterio de Annaya, en las montañas del norte de Beirut, que alberga la tumba de Charbel Makhlouf, un monje maronita canonizado en 1977 y reconocido por unir a cristianos, musulmanes y drusos.
El Papa visitara hoy la zona cero de la explosión de agosto en el puerto de Beirut, otras de las heridas abiertas en Líbano, y celebrará misa en el paseo marítimo antes de regresar a Roma y concluir su primer viaje internacional.
Combatir la intolerancia
El papa León XIV instó el lunes a los líderes de distintas comunidades religiosas libanesas, reunidos con motivo de su visita, a combatir la intolerancia y la violencia en este país multiconfesional que lo acogió con gran fervor. “Ustedes están llamados a ser constructores de paz: A enfrentarse a la intolerancia, a superar la violencia y a desterrar la exclusión”, declaró el Papa en este país profundamente dividido.