Borsato destacó que el sistema financiero en Paraguay goza de mucha mayor confianza y adquirió mayor solidez en los últimos años, lo cual se evidencia, por ejemplo, en el incremento de los depósitos durante la época de la crisis sanitaria. “La oportunidad de crecimiento del sistema financiero es histórica y las reglas de juego regulatorio están acompañando estos cambios, acelerando un proceso rezagado respecto del resto de la región”, dijo.
Sobre los créditos, comentó que durante la parte más rígida de la cuarentena la cartera tuvo una contracción; sin embargo, sobre el cierre de junio ya se notó un repunte y en el primer semestre los créditos crecieron en promedio 1,4%, a pesar de la difícil situación.