Un médico experimentado puede reconocer a simple vista la enfermedad de un paciente. Un atorrante avezado distingue a la legua a su potencial cliente.
Hace unos cuantos años, tuve que solicitar una constancia de no estar procesado en el Palacio de Justicia. Al verme caminar por un pasillo, un individuo se me acercó y me dijo: “Yo te quito tu certificado”. ¿Cómo supo a qué iba yo? Experiencia profesional. Yo le dije que no y él, muy enojado, me contesto: "¡Ish! ¿Qué lo que te hace un diez mil guaraní?”. Supongo que, a causa de la inflación, ese un diez mil habrá llegado a un cincuenta o un cien mil; porcentaje aparte, es increíble que, en plena sede judicial, pululen estos atorrantitos pidiendo plata por lo que no deben.
Debo agregar que, sin pagar ningún extra, conseguí el certificado. Junto con la realidad de la atorrantería, existe también el derecho, en los procedimientos y en la teoría. Uno se sorprende a veces de la diferencia entre las aberraciones de ciertas sentencias judiciales y los conocimientos de ciertos juristas, que los hay. Una prueba es el Diccionario Jurídico Legal (Intercontinental: 2015) de Horacio Antonio Petit y Rodolfo F. Centurión Ortiz. Esta obra de consulta explica el sentido de los principales términos legales en la legislación internacional y en la paraguaya; en la paraguaya, el sentido que han tenido entre 1865 y 2015.
Además de la definición, la obra da la referencia en el correspondiente artículo de la Constitución, de las leyes particulares, y en la jurisprudencia. Si uno busca la palabra tratado, encuentra Tratado de Itaipú, Tratado de Yacyretá y Tratado de la Triple Alianza, con sus debidas referencias. Además de estas entradas históricas, existen otras de plena actualidad, algunas de ellas incorporadas al derecho internacional en su idioma original: leasing, dumping, retail. Junto con las palabras están los conceptos, en el sentido que tienen en nuestra legislación actual, como duración razonable del proceso penal, o falsificación de tarjetas de débito o de crédito, de sumo interés para las víctimas.
Prácticamente todas las ramas del derecho se encuentran representadas, incluyendo la referente a la ecología, con entradas como ecosistema, efecto invernadero, o fuente de contaminación. Los aforismos latinos y las palabras en portugués y guaraní enriquecen esta obra, útil para los profesionales del derecho y para cualquier persona interesada en informarse y en precaverse de cualquier pokarê forense.
Para terminar, la distinción entre país legal y país real es de un autor nacionalista francés, tan nacionalista que colaboró con la ocupación alemana de Francia. Quitándole ese pecado original, la distinción puede valer.