13 jul 2026

Opinión Pública

No más tortura en la Academil

Repudio con todas mis fuerzas los hechos desgraciados de vejamen, abuso y denigración que sufren o han sufrido algunos cadetes de la Academil. Con pena veo que la institución formadora de los futuros conductores de nuestras gloriosas FF. AA. está siendo mancillada por unos tolongos.

De acuerdo a las denuncias, se cometieron hechos que van mas allá de los famosos descuereos. Me asombra la canallada de los más antiguos, que aplican castigos que no se pueden comprender razonablemente. Estos actos son normales, pero en una persona anormal.

No recuerdo que en mi época de cadete (1971-1974) se hayan dado hechos de esta naturaleza. Hemos sido descuereados, pero nunca humillados ni vejados al grado de meter la cabeza en el inodoro o que nos introduzcan papel higiénico usado en la boca.

Ingresé a la Academil con escasos 17 años recién cumplidos y fuimos la primera promoción que cursó los 4 años en Capiatá. Hemos ingresado con ansias de llegar a ser generales, pletóricos, eufóricos y ávidos de absorber conocimientos.

Los nuevos tiempos ponen al servicio del hombre herramientas muy valiosas, como ser los tests de personalidad y vocacionales.

Es extraño que una institución tan gloriosa no eche mano a ellas, para de esta manera impedir que unos tilingos se pasen haciendo de las suyas.

Como oficial retirado, con lástima y pena, veo que una institución con un bagaje de honor y gloria es objeto de la repulsa por culpa de unos atorrantes. Como padre, rechazo y condeno actos de esta naturaleza.

No se puede andar con vueltas; todo el peso y rigor de la ley para estos desubicados.

De esa casa de estudios han egresado hombres honorables, patriotas y valientes; también algunos que poco favor hicieron a la institución. Pero han sido mayoría aquellos que dieron todo por la Patria.

Por el camino más corto y en el menor tiempo se debe dar un castigo ejemplar a estos patoteros. Las autoridades deben satisfacer a la ciudadanía, dando una explicación razonable de los hechos y no dar vueltas dando excusas absurdas.

Somos muchos más los que hemos abrazado la carrera militar por vocación.

Qué lejos están los Otazú, Alvarenga, Romero, Martínez, Molinas y otros que ofrendaron sus jóvenes vidas en el Chaco siendo cadetes, como reza la canción del cadete.

A pesar de todo: ¡Viva el Paraguay y sus gloriosas FF. AA!

Cnel. (Sr) Gilberto Visconte

Cambio de un transformador

La ANDE comunica a la opinión pública que cambió un transformador de 95 toneladas en Carayaó (Caaguazú). La entidad sustituyó un transformador marca Bonar Long de 20 mva., 220/23 kV. averiado, por otro de marca AEG, trifásico de 30/20/15 mva., en menos de 48 horas. Este nuevo transformador cuenta con tres fases: primaria de 220 kV., la secundaria de 66 kV y la terciaria de 23 kV.

El viernes pasado, en horas de la tarde, se detectó la avería de dicho transformador por problemas de un alimentador. Funcionarios de la División de Mantenimiento de Transmisión, con apoyo del Departamento de Proyectos y de Distribución, entre otros, comenzaron a trabajar en la Estación Carayaó desde el viernes a la noche, durante 48 horas seguidas. La obra terminó el domingo y el suministro de energía eléctrica fue normalizado el día 17 de octubre.

Para el traslado, montaje, cableado y prueba de potencia del transformador, se precisaron dos transportadores, dos tractocamiones y más de 40 funcionarios de la empresa.