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Obispo critica a quienes usan como pretexto a los pobres para robar

GRAVE. Apuntó a oenegé e incluso a organizaciones de la Iglesia por no ayudar a necesitados como prometen.

“Si robar es malo, robar al pobre o en el nombre del pobre es malísimo, gravísimo”, afirmó ayer en su prédica monseñor Amancio Benítez, obispo de la Diócesis de Benjamín Aceval, en el sexto día del novenario virtual de la Virgen de Caacupé.

En su homilía, que tuvo como tema La celebración eucarística es acción de gracias, el religioso pidió a los católicos cristianos asistir a misa, vivir de forma honesta como Jesús lo hizo, no quedarse solamente con el rito de la celebración y también pidió “no ser como Judas”.

Resaltó que el culto a Dios no está en contraposición con la ayuda al prójimo, con la ayuda a los más necesitados y que todos tenemos que estar preparados para la celebración eucarística. Parafraseando al papa Benedicto XVI y al papa Francisco, monseñor Benítez señaló que se debe tener una participación activa en la eucaristía, no permanecer solo en el rito y que este sea olvidado. Tenemos que llevar una vivencia diaria y participar de la misión de la Iglesia.

Insistió en que todo católico debe llevar en su vida la palabra de Dios, no dejarse arrastrar por la tentación de Judas, de no vivir como Judas, quien aparte de traidor fue un ladrón, según el capítulo 12 del evangelio de Juan. Igualmente, pidió tener una vida honesta y llevar a la práctica las enseñanzas que deja la misa.

“No seamos como Judas, quien aparte de traidor era un ladrón que pone en la bolsa con el pretexto de ayudar al pobre”, afirmó el obispo en una homilía enteramente en guaraní.

El obispo denunció que en este pretexto de ayuda están algunas organizaciones sociales, oenegé e incluso en la propia organización de la Iglesia, situaciones que hay que erradicar.

“Si robar es malo, robar al pobre o en el nombre del pobre es malísimo, gravísimo. No nos tiene que dejar dormir si pensamos, en si tenemos en la conciencia que robamos y más todavía si después juntamos las manos y rezamos e invocamos a Dios, seguro si nos escucha, mira a otro lado. Primero debemos ser honestos, atender al pobre, administrar bien”, precisó.

El obispo de Benjamín Aceval resaltó la importancia de participar de la misa, de prepararnos, celebrar y vivir en la honestidad de la buena administración y en comunión como Jesús nos manda.



No seamos como Judas, quien aparte de traidor era un ladrón que pone en la bolsa con el pretexto de ayudar al pobre.

No nos tiene que dejar dormir si pensamos, si tenemos en la conciencia que robamos y más si después juntamos manos y rezamos. Mons. Amancio Benítez, obispo de Benjamín Aceval.


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