10 ene. 2026

Nueva ensambladora de motos fabrica 330 unidades por mes

Crece el número de empresas fabriles en el rubro. Ayer se incorporó la firma Metalúrgica Fernández que, desde Capiatá, sale al mercado con la marca Radam. En forma directa ocupa a 80 personas.

Comenzó soldando ilusiones como microempresario de chapería y pintura, pero ahora ya ensambla motos en el país. Metalúrgica Fernández invirtió 400.000 dólares en su división motos, donde recibe las principales piezas de origen chino y le agrega 6% de componentes nacionales a las motocicletas convertidas en made in Paraguay.
Ángel Fernández, presidente de la firma en cuestión, destacó que esta apuesta industrial descansa en la calidad de las motocicletas y en el profesionalismo de sus recursos humanos.
Por otro lado, agradeció la confianza depositada en su proyecto por parte del Banco Continental y otras entidades de plaza que hicieron que Radam hoy esté rodando por las calles del país.
Al tiempo de su inauguración, la empresa ya programa ensamblar, este mes, 330 motos. A partir del próximo mes la meta es llegar a 660 motocicletas que “cumplen con todas las exigencias de rigor, en cuanto a calidad, garantía, como también durabilidad y precios bajos”.
Lo destacable de Metalúrgica Fernández es que fabrica en su planta portabultos, horquilla, patita lateral, manubrio, caballete central, entre otros accesorios. Además, agrega valor agregado nacional como pintura, soldadura, insignia, calcomanías, numeración de chasis, resortes, las gomas, entre otros componentes locales.
De ahí la importancia de la ensambladora y su efecto multiplicador, ya que de su funcionamiento dependen otras industrias en forma indirecta.
Las motos, de diferentes modelos están ajustadas a las condiciones en las que el potencial comprador utilizará en su faena diaria. La cilindrada mínima es de 70 y la máxima potencia alcanza 200 cilindradas.
Durante la inauguración de la planta fabril, el ministro de Industria y Comercio, José M. Ibáñez, dijo que Paraguay está negociando la posibilidad de exportar motocicletas al Brasil y Argentina, de ser posible antes de fin de año.
Para el efecto, las ensambladoras deberán completar hasta un 40% de contenido nacional y regional, que es el mínimo exigido por las normas del Mercosur.
“Metalúrgica Fernández, pasa, de un pequeño taller, a constituirse en una industria mediana de la cual dependen 80 personas en forma directa y beneficia en forma directa a 500 personas”, destacó el secretario de Estado, durante su visita a Radam, en la mañana de ayer.

Hay agresiva competencia en el mercado
En el año 2002, cuando comenzaron a aparecer las primeras ensambladoras de motos, apenas se producían 3.910 unidades por año.
En el 2006, sin embargo, las industrias lanzaron al mercado 72.463 motocicletas y este año se superarán los 100.000 biciclos.
Hasta hoy las empresas no se ajustan a las exigencias legales para poder exportar al Mercosur.
Es más, lentamente la demanda nacional registrará considerable merma, por lo que en poco tiempo más se anuncia una agresiva competencia de precio entre las marcas que hasta ahora registran buen nivel de venta.
Las ensambladoras no tienen otra alternativa más que agregar mayor cantidad de componentes nacionales y regionales para poder abrir el Mercosur como destino de colocación de las motos.
En el presente activan unas 9 empresas ensambladoras, tanto de motos como de bicicletas.