El Gobierno brasileño y grupos católicos de Brasil, uno de los países con mayor distribución gratuita y pública de preservativos del mundo y que tiene el mayor número de católicos del planeta, elogiaron las declaraciones del Papa que justifican el uso de los condones “en algunos casos”.
“Las declaraciones del Papa son muy significativas porque nos permite abrir una discusión junto a grupos católicos que actúan en la prevención del sida”, dijo Eduardo Barbosa, director adjunto del departamento de Enfermedades Sexualmente Transmisibles y Sida, del Ministerio de Salud.
Al admitir el uso de preservativos en casos como el de la prostitución, el Papa permitió que “tengamos la posibilidad de incluir los preservativos masculinos y femeninos en las acciones que desarrollamos con grupos como la Pastoral del Sida, que depende de la Conferencia de Obispos”, dijo. Así, “podremos incluir esos importantes agentes católicos en discusiones sobre el sexo fuera del matrimonio, por ejemplo, y las posibles acciones sociales de prevención de enfermedades. La credibilidad del Papa abrió ese espacio”, añadió.
Barbosa recordó que Brasil acaba de comprar unos 1.200 millones de preservativos que serán distribuidos gratuitamente por la red de salud pública en los próximos dos años, incluidos unos 20 millones de preservativos femeninos.
Por su parte, el portavoz de la Pastoral del Sida de la Iglesia Católica, el padre Luiz Carlos Lunardi, dijo que “la declaración del Papa añade un dato importante para el contexto de la realidad actual del sida”.
“Esta declaración es importante porque lanza luz sobre los desafíos concretos que representa la epidemia” del sida, añadió. AFP